Actualizado hace 53 minutos
El verano no solo implica un cambio de armario. También es un buen momento para revisar la rutina de cuidado facial. El aumento de las horas de sol, las altas temperaturas y una mayor exposición a la radiación ultravioleta hacen que algunos ingredientes cosméticos requieran un uso diferente. Esto no significa que haya que desterrarlos del neceser hasta septiembre, pero sí utilizarlos con más prudencia o reducir su frecuencia para evitar irritaciones, manchas o una piel más sensible.
Piel
El error más frecuente consiste en pensar que todos los activos deben suspenderse durante los meses de calor. Nada más lejos de la realidad. La mayoría pueden seguir formando parte de la rutina siempre que se adapten a las necesidades de la piel y se acompañen de una protección solar adecuada. La clave está en conocer cuáles conviene pausar de forma temporal y cuáles simplemente necesitan un cambio de estrategia.
En verano no es imprescindible dejar de usar retinol, pero si conviene espaciar su uso. La clave está en adaptar la rutina y acompañarla siempre de una buena protección solar.
Retinol y ácidos
El retinol sigue siendo uno de los activos más eficaces para combatir las arrugas, mejorar la textura de la piel y estimular la producción de colágeno. Sin embargo, también aumenta la renovación celular y puede hacer que la piel esté más sensible frente a las agresiones externas. Durante el verano no es imprescindible dejar de usarlo, pero sí conviene espaciar las aplicaciones si la piel presenta irritación o si la exposición solar va a ser intensa.
Lo mismo ocurre con los ácidos exfoliantes, como el glicólico, el láctico o el salicílico. Al eliminar parte de las células superficiales, la piel queda más vulnerable a la radiación solar y aumenta el riesgo de que aparezcan manchas si no se utiliza un fotoprotector de amplio espectro.
Los tratamientos despigmentantes con activos como los alfa hidroxiácidos o algunos peelings de uso doméstico también suelen requerir mayor precaución durante los meses estivales. En muchos casos, los especialistas recomiendan reservar los tratamientos más intensivos para el otoño, cuando la exposición solar disminuye.
Activos que sí puedes usar en verano
No todos los ingredientes necesitan vacaciones. De hecho, algunos cobran todavía más protagonismo durante el verano. La vitamina C, gracias a su acción antioxidante, ayuda a proteger la piel del estrés oxidativo provocado por la radiación solar y la contaminación.