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El lunes 22 de junio 1.778 estudiantes que han solicitado la revisión de su examen de la PAU conocerán los resultados definitivos de sus reclamaciones. Entre ellos, varias decenas de jóvenes que han sacado un cero en los exámenes de Euskera. Estos jóvenes se encuentran en vilo, pendientes de esta resolución de cara a saber cómo quedará su nota de acceso a la universidad y, por ende, qué les deparará el futuro en lo que a sus estudios se refiere.
Esta preocupación de los estudiantes, evidentemente, se traslada también a sus familias. Los padres y madres de estos jóvenes implicados en la polémica se encuentran muy preocupados por cómo va a afectar la situación a sus hijos e hijas. Por ello, varios han querido mostrar su indignación en Las Mañanas de Onda Vasca.
- María: Su hijo ha sacado un cero. Tribunal 11. Su apellido empieza por 'I'.
- Miguel: Su hija ha sacado un cero. Tribunal 11. Su apellido empieza por 'S'. Título B2 acreditado por HABE.
- Ana: Tiene hijas mellizas. Han sacado un cero y un 3,6. Tribunal 11. Su apellido empieza por 'M'.
- Sara: Su hijo ha sacado un un 1,3. Tribunal 11. Su apellido empieza por la letra 'E'.
- Eduardo: Su hijo ha sacado un cero. Tribunal 11. Su apellido empieza por la letra 'M'. Título B2 acreditado por HABE.
- Estibaliz: Su hijo ha sacado un 1. Tribunal 11. Su apellido está en la franja entre la letra 'I' y la 'S'. Título B2 acreditado por HABE.
Incredulidad
Los padres manifiestan su total incredulidad ante las calificaciones de ceros y unos en la materia de euskera, dado que muchos de estos jóvenes cuentan con expedientes brillantes y titulaciones oficiales previas. "Me consta que no solamente hay gente con B2, hay también con C1", detalla María. Además, todos los testimonios apuntan a que el examen "había sido fácil" y habían salido "contentos". Precisamente, Eduardo y Ana explican que sus hijos salieron del examen con la sensación de haber realizado una prueba fácil y asequible, encontrándose posteriormente con unas notas que hunden sus medias para acceder a carreras de alta exigencia como Medicina.
Miguel, otro de los padres, considera imposible el cero recibido por parte de su hija, ya que posee el título B2 acreditado por HABE y una nota media de diez en el bachillerato. Estibaliz, por su parte, confirma que "esto no es una pataleta", ya que, de confirmarse, "estamos hablando de un delito". Precisa que, en caso de corroborarse las sospechas de las familias, se podría estar ante escenarios penales de "prevaricación" o "discriminación lingüística" por parte de funcionarios públicos.
María, madre afectada y correctora en activo, asegura que en toda su trayectoria en pruebas de lenguas no recuerda haber visto un cero. "En 15 años como correctora de tribunal no he conocido ningún cero, el cero no existe", asegura. Explica que esta nota solo es posible si el alumno deja el examen en blanco o si se le retira en el aula debido a una irregularidad como copiar.
Dudas con el anonimato
El debate también pone en tela de juicio el sistema de anonimato. Aunque los correctores reciben los exámenes con códigos anónimos, los centros a los que pertenecen están identificados en la entrada de las facultades, lo que permite saber qué colegios se están evaluando. María confirma también que los presidentes y secretarios de tribunal sí poseen acceso a los nombres y apellidos por motivos de seguridad.
En torno a esto, Miguel relata que durante un examen una persona se acercó a su hija, dirigiéndose por su nombre delante de todo el mundo y ordenándola que, en cuanto terminara el examen, pasara por su despacho para comentar un asunto. El motivo fue que en el examen anterior la alumna había realizado una anotación a lápiz en la cabecera para que no se le olvidara un concepto. Anotación que posteriormente ella misma había borrado. Tal y como relata Miguel, esta persona le llamó la atención de malas maneras y con malas formas, haciéndola llorar y amenazándola con calificar su examen con un cero debido a lo que había hecho.
Pocas esperanzas
Con las notas revisadas previstas para el próximo lunes, los progenitores muestran nula esperanza de cambio. "Creo que la nota del lunes va a ser muy similar a la que han puesto", opina Eduardo. "Yo creo que va a ser la misma", destaca Maria. "No tengo ninguna esperanza", detalla Miguel. Testimonios que dejan en evidencia el pesimismo que rodea a todas estas familias.
Ahora, toca esperar al lunes, aproximadamente a las 12 del mediodía, cuando se publicarán los resultados definitivos. El 23 y 24 de junio se abrirá el plazo para poder solicitar el visionado de estas pruebas y entre el 25 de junio y el 6 de julio se enviará copia del examen solicitado por correo electrónico.