Los impactantes resultados que arrojó el informe PISA, con los estudiantes vascos a la cola del Estado en competencias lectoras, siguen en el centro del debate político. El lehendakari Pradales avisó de que este examen no se puede utilizar para atacar el euskera, y la tertulia parlamentaria de este domingo en Radio Euskadi giró en torno a esta cuestión. El PSE, socio del PNV, no descartó que los modelos lingüísticos en las escuelas formen parte del análisis para tomar medidas, porque la reflexión tiene que ser "integral", pero no fue tan lejos como el PP, que sigue elevando la enseñanza en castellano a los altares de la excelencia y señala al euskera como único culpable, porque los alumnos que utilizaron su lengua materna quedaron "en la cuarta posición". Los tres principales partidos vascos, PNV, EH Bildu y PSE, coinciden en que el análisis debe ser integral y no focalizarse en un solo punto, pero discrepan por ahora en las soluciones.
El PNV contraataca al PP con la enseñanza en el colegio alemán: "¿Hablan alemán en casa?"
El jeltzale Aitor Urrutia recordó que los resultados han empeorado en buena parte de Europa, pero "en ninguna parte" están culpando a la lengua: "Es más, si miramos hacia Francia, Alemania, Holanda, etc, con respecto a la lengua, lo que preocupa es que ha bajado la calidad del uso de las lenguas. Aquí tenemos dos; tenemos dónde ponernos las pilas". Urrutia apostó por destinar recursos para mejorar el aprendizaje de las lenguas en vista de que "no se ha llegado con un nivel de euskera suficiente" (la Ley de Educación obliga a terminar secundaria con un perfil B2 en ambos idiomas). Y lanzó un dardo al PP. Le preguntó si los votantes de su partido que llevan a sus hijos al colegio alemán "hablan alemán en casa". Pidió "una valoración mucho más integral que eso".
Igor Zulaika, de EH Bildu, coincidió en que el problema "es integral", y puso el foco en la digitalización y en las condiciones del profesorado, pero atacó al PNV por proponer "un parche", una hora de lectura diaria. Adrián Fernández, del PSE, opinó que sí se debe analizar todo, también el euskera, y que "hay que entender la realidad" y las zonas donde está más extendido su conocimiento o menos. Aun así, trató de presentar al PSE como el "único" que no utiliza el euskera para dividir, lo que provocó alguna risa de incredulidad tras el sonado enfrentamiento con el PNV a cuenta de la Ley de Empleo Público.