Actualizado hace 9 minutos
Lo que comenzó como un gesto para mejorar el aspecto de su calle ha terminado convirtiéndose en un conflicto con el Ayuntamiento de Mataró (Barcelona).
Miquel, un vecino del municipio, deberá hacer frente a una reclamación de 1.733,39 euros después de haber realizado, por iniciativa propia, diversas actuaciones de mantenimiento en la vía pública sin autorización municipal.
Entre los trabajos que llevó a cabo figuran la plantación de varios árboles, el lijado y pintado de bancos, la sustitución de baldosas deterioradas y la reparación de parte del pavimento, unas mejoras que costeó íntegramente de su bolsillo.
200 euros invertidos... y un expediente municipal
Según han explicado fuentes municipales y diversos medios locales, el vecino llevaba años solicitando al Ayuntamiento actuaciones de mantenimiento en la calle del Cós, sin éxito. Ante la falta de respuesta, decidió actuar por su cuenta. "Me cabían los árboles en el coche y los traje. Donde había una rotura, pues lo arreglé. Los bancos estaban destrozados, podridos. Así que los restauré", explicó a LaSexta Noticias.
Las actuaciones le supusieron un desembolso cercano a los 200 euros, aunque nunca solicitó el permiso necesario para intervenir en un espacio público.
El caso dio un giro cuando otro vecino denunció las obras realizadas, lo que llevó al Ayuntamiento de Mataró a abrir un expediente. El consistorio considera que cualquier modificación del mobiliario urbano, el pavimento o las zonas verdes requiere autorización administrativa previa, independientemente de que el objetivo sea mejorar el entorno. Por este motivo, la administración entiende que se ha producido una infracción urbanística.
¿Por qué reclama el Ayuntamiento 1.733 euros?
La cantidad reclamada no corresponde a una multa tradicional, sino al coste que, según el expediente administrativo, supondrá devolver la zona a su estado original. Es decir, el Ayuntamiento sostiene que tuvo que movilizar operarios municipales para retirar las actuaciones realizadas y restaurar el espacio conforme a la planificación municipal y su "estado original".
No es la primera vez que Miquel se enfrenta a una sanción relacionada con este asunto. En 2024 ya abonó otra multa. "Me quedé a cuadros, pero sobre todo estoy muy triste. Me dicen que es un acto de vandalismo. ¿Yo he destrozado algo?", lamenta el vecino, que ya ha anunciado que recurrirá la decisión ante los tribunales.
La reacción en redes sociales no se ha hecho esperar, con decenas de comentarios acerca de las actuaciones del consistorio. Muchos señalan que la petición de la administración es desproporcionada. Otros, por su parte, denuncian que no es la única localidad en la que los vecinos han decidido actuar por su cuenta; otras como Móstoles, en Madrid, también se están viendo envueltas en este tipo de situación.
¿Se puede mejorar una calle sin permiso?
La respuesta, en términos generales, es no.
La vía pública forma parte del dominio público municipal y cualquier intervención sobre aceras, bancos, jardines, árboles, alumbrado o pavimento requiere autorización de la administración competente.
El Ayuntamiento de Mataró recuerda que tanto la Ordenanza de la Vía Pública como la normativa urbanística municipal establecen que las obras o modificaciones en espacios públicos solo pueden ser ejecutadas o autorizadas por el consistorio, con el objetivo de garantizar la seguridad, la accesibilidad, el mantenimiento y la planificación urbana.
Aunque la intención sea mejorar el entorno, actuar sin permiso puede dar lugar a expedientes administrativos y a la obligación de asumir los costes derivados de la reposición del espacio público.
Ayuntamiento de Mataró (2023)
El caso de Mataró no es único. En distintas ciudades españolas se han producido situaciones similares en las que ciudadanos han sido apercibidos o sancionados por intervenir en espacios públicos sin autorización, incluso cuando su intención era mejorar el entorno.