Actualizado hace 49 minutos
La jubilación es un asunto que, pese a percibirse como un horizonte lejano, genera cierta preocupación tanto a asalariados como a autónomos. De ahí que un porcentaje de la población haya comenzado a tomar medidas de ahorro para afrontar con mayores garantías su futuro financiero. Una de ellas es la de abrir un plan de pensiones, un instrumento de ahorro e inversión pensado para generar un capital adicional a la pensión de jubilación.
Una fórmula tradicional y de lo más conocida cuyo objetivo no es otro que, como su propio nombre indica, ahorrar para que, llegada la jubilación, se pueda disponer de un importe adicional.
Aportaciones periódicas y no obligatorias
Es un complemento a la pensión pública cuando se llega a la jubilación al que se van realizando aportaciones periódicas o puntuales, que no son obligatorias y que pueden suspenderse y reanudarse en cualquier momento. Al mismo tiempo, el patrimonio acumulado se invierte siguiendo la estrategia que marca la política del plan al que se ha acogido el ahorrador.
A mayor plazo y constancia, mayor rendimiento de la jubilación.
Los planes se pueden clasificar según el promotor, las aportaciones y la política de inversión. Los principales tipos son los planes individuales, promovidos por las entidades financieras y cuyos titulares son las personas físicas; los planes de empleo, impulsados por empresas o corporaciones y destinados a sus propios empleados; y los planes asociados, lanzados por sindicatos, asociaciones o gremios y dirigidos a sus miembros o afiliados.
Deducción fiscal
Una de las principales ventajas de un plan de pensiones consiste en sus beneficios fiscales, ya que las aportaciones que se realizan pueden desgravarse a la hora de hacer la declaración de la renta, reduciendo la base imponible del IRPF.
Dicho de otra manera, el plan de pensiones permite disminuir la cuantía que se pagará a Hacienda hasta los límites establecidos por la legislación.
Cómo sumar hasta 5 años extra de cotización para la jubilación
Una vez se ha accedido a la jubilación, ya se puede rescatar el plan de pensiones. Pero no siempre hay que esperar hasta este momento para acceder a dicha cuantía. Existen supuestos excepcionales en los que se puede disponer del dinero de forma anticipada, como el desempleo de larga duración, la incapacidad laboral permanente, la dependencia severa o gran dependencia, una enfermedad grave, el fallecimiento o el transcurso de un periodo de diez años desde la aportación.