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Este miércoles 3 de junio se celebra el Día Mundial de la Bicicleta. Instaurado en 2018 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, su objetivo es fomentar la movilidad sostenible y promover la salud, tanto física como mental.
Dos años antes ya había empezado a hacer este trabajo una asociación de la comarca del Bidasoa, tanto en Irun como en Hondarribia: Balazta. Desde entonces, promueven el uso de la bicicleta como medio de transporte “en un entorno que creemos que es apropiado para el uso de este medio de transporte, pero que necesita infraestructuras” comenta Manu Eizagirre, uno de sus miembros, que define esta labor de la entidad como “activismo de la bicicleta”.
Celebrarán el día el domingo
Como el día señalado cae entre semana, realizarán la actividad prevista para conmemorar este día el domingo. Será con una marcha ciclista, que saldrá a las 10.30 horas desde la Alameda en Hondarribia, hasta llegar a Mendelu, y de ahí vuelta al centro.
Otros años la marcha “festiva, familiar y reivindicativa”, indica Manu, también ha salido de Irun, uniéndose ambas grupetas a mitad de camino, pero el domingo hay algunos eventos en la localidad que exigen un corte de calles y, por motivos logísticos, no se podrá hacer así. Curiosamente, uno de esos eventos es la Done Pedro Sari Nagusia, la carrera ciclista amateur más antigua del Estado español.
Unir Irun y Hondarribia, principal punto de mejora
Cuestionado por las mejoras necesarias en las infraestructuras ciclistas de la ciudad, Manu comenta que el principal punto de mejora sería “unir los trozos de bidegorri que tenemos”, añadiendo que “en Euskadi somos especialistas en hacer trocitos y luego no unirlos”. Sentencia, además, que “andamos muy atrasados en infraestructura”.
Añade, además, la importancia de “dar seguridad al ciclista”, mencionando la ya típica reivindicación en Mendelu, en proyecto dentro del Plan Integral de Bidasoaldea de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Este mismo plan incluye el bidegorri entre Amutalde y Alameda, un tramo “interesante y necesario, con una comarca de casi 100.000 habitantes incluyendo Hendaia”, siendo este, incide, “un entorno que se presta a andar en bici, porque no hay grandes cuestas y mucha población”.
No obstante, Manu sí habla de pasos adelante, a pesar de llevar “un retraso de años”. Menciona, por ejemplo “la unión del bidegorri al borde del Bidasoa, en la zona del Stadium Gal, con Plaiaundi, que además es un entorno muy bonito, pero luego llegas a Plaiaundi y no se une con Mendelu”.
Reconociendo “que es un tema complicado”, refiriéndose a trabas como la propia Ley de Costas, reitera la falta de conexión entre tramos, con “la impresión de que a veces falta voluntad política e incluso valentía”, ya que “cuando algo se traduce en presupuestos y en dinero la apuesta es clara”. No se refiere solo a bidegorris, sino a, por ejemplo, aparcamientos seguros para bicicletas para los que “se tiene que recurrir a presupuestos participativos”. No lo menciona, pero es una de las propuestas aceptadas de esta manera por el Ayuntamiento de Hondarribia, en la Avenida Jaizkibel.
Manu Eizagirre insiste en una petición clara: una “infraestructura que transmita seguridad al andar en bicicleta, que es lo que hará que el uso de la bicicleta aumente”, aunque “pasan las legislaturas y seguimos dándole vueltas al asunto sin evolucionar, vamos muy despacio por no decir que a veces estamos parados totalmente”.
Fomentar la bicicleta en cualquier ámbito
Sobre la labor de Balazta, Manu explica que “intentamos incorporar la bicicleta en todas las facetas de la vida, desde hacer la compra hasta llevar a los niños a la escuela”. Además, tienen en marcha un taller colaborativo, en su local cedido por el Ayuntamiento de Irun y con ayuda de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en el que cada uno arregla su bicicleta “de forma colaborativa, y si no sabes hacerlo te ayudan los de al lado”. Reciben bicicletas de gente que ya no la usa, y a su vez las donan ya arregladas a ONGs como Cruz Roja o Cáritas.
Además, en su afán por acercar la bicicleta a cualquier persona, tienen unos triciclos para llevar en bicicleta a ancianos de residencias de Irun y Hondarribia, y también a usuarios con TEA de Uliazpi, a cargo de Gautena. Manu aprovecha estas líneas para hacer un llamamiento, porque esta labor es altruista, solidaria, y “siempre andamos buscando voluntarios. Está muy bien tener taller, triciclos y todo lo que queramos, pero necesitamos gente voluntaria que colabore con nosotros”.