Las obras de remodelación del entorno de la Herriko plaza encaran su recta final con la mirada puesta en el Corpus Christi. El Consistorio apura los trabajos para que este enclave neurálgico de Oñati reciba las fiestas en las mejores condiciones posibles y pueda acoger las barracas en su emplazamiento habitual, durante unas celebraciones que vivirán su jornada grande el próximo 7 de junio. Entretanto, avanzan los últimos remates de una intervención que ha tenido como finalidad transformar el espacio entre el quiosco y el frontón en un lugar “más agradable, accesible, inclusivo y funcional”.
La actuación, que ha traído consigo una inversión de 673.300 euros para las arcas locales, afronta sus últimos compases, aunque todavía permanece pendiente el asfaltado definitivo de la superficie, que requiere de un tratamiento especial y de varios días consecutivos sin lluvia para su correcta aplicación; una condición meteorológica difícil de garantizar.
Aun así, el Ayuntamiento ha decidido abrir este fin de semana un paso peatonal entre el frontón y la Plaza, y fija el 25 de mayo como fecha límite para completar el grueso de los trabajos, a excepción precisamente del acabado final del pavimento.
Bancos con asiento de madera
“El objetivo es liberar el espacio en condiciones óptimas de cara al Corpus”, señala el concejal de Urbanismo, Iñigo Ruiz, de forma que esté plenamente transitable y pueda albergar las barracas en su ubicación de siempre. Una vez concluidos los festejos, se acometerán los últimos detalles y, sobre todo, el sellado definitivo del firme asfáltico. Ruiz recuerda, asimismo, que los nuevos bancos “ergonómicos” incorporarán, como estaba previsto, respaldo y asiento de madera “para hacer más cómoda la estancia”.
Integrados en el nuevo diseño
La renovación del entorno de la Plaza ha redefinido la fisonomía de uno de los espacios más significativos del municipio. La nueva distribución refuerza especialmente la presencia de dos elementos simbólicos: el árbol de Gernika oñatiarra y la fuente-escultura dedicada al general Elorza. Ambos han quedado integrados en los nuevos jardines mediante un diseño que juega con la pavimentación, la simetría y las formas geométricas.
Mientras el árbol de Gernika estrenará una bancada perimetral y el quiosco se ha abierto hacia la zona ajardinada mediante unas nuevas gradas, la histórica fuente se acaba de sumergir en su puesta a punto.
La fuente dedicada al general Elorza queda más integrada en el renovado entorno de la Plaza.
De 1880
El Consistorio ha encargado su restauración a la empresa especializada Petra por un importe de 13.632 euros, más IVA. La fuente, diseñada en 1880 por el arquitecto Casto de Zavala junto a otros seis manantiales monumentales, rinde homenaje al general Elorza. Este araoztarra abandonó Oñati con apenas 13 años y, tras combatir contra la restauración del Antiguo Régimen, se vio obligado a exiliarse en distintos países europeos como Bélgica, Alemania, el Piamonte y Gran Bretaña. Durante esos años se formó en ingeniería y siderurgia en la Universidad de Lieja.
Puesta en valor
Los trabajos tendrán una duración aproximada de dos semanas y cuentan, entre otros profesionales, con la participación del restaurador oñatiarra Xabier Mendizabal.
Según precisa, la intervención incluirá la limpieza integral de la piedra, la eliminación de costras y cementos superpuestos, la colocación de nuevos morteros, la consolidación de elementos metálicos, así como la retirada de grafitis utilizando proyección especializada y la posterior aplicación de un tratamiento hidrofugante. En palabras de Mendizabal, se trata “de poner en valor esta fuente histórica, que junto al resto, es una joya magnífica del patrimonio urbano”.