Neymar ya empieza a imaginar cómo será su vida cuando deje el fútbol profesional. El delantero brasileño tiene claro qué quiere hacer durante los primeros meses después de colgar las botas: apartarse de las obligaciones y vivir sin compromisos. “Obviamente, cuando me retire, voy a pasar un año sin hacer nada. Si hoy tengo ganas de jugar al fútbol, juego al fútbol. Si hoy no tengo ganas de hacer nada, no hago nada”, confesó en una entrevista con el programa Varanda Gourmet.
A sus 34 años, el atacante del Santos no ha anunciado que vaya a poner fin a su carrera a corto plazo, pero sí reconoce que empieza a pensar en que la fecha se aproxima. Su contrato con el club brasileño concluye el próximo 31 de diciembre y su continuidad en 2027 aún está pendiente de resolverse. La entidad quiere retener a su principal figura, mientras el futbolista prefiere esperar al final de la temporada para decidir su futuro.
Por ahora, Neymar no parece dispuesto a sustituir la rutina del deportista por otros hábitos profesionales. Su intención es tomarse un descanso y decidir sobre la marcha cómo ocupar el tiempo. Una pausa que contrasta con la vida que ha llevado desde que debutó como profesional a los 17 años y que le ha convertido en uno de los futbolistas más reconocidos de su generación.
Detesta ver fútbol
El brasileño también sorprendió al explicar que, pese a su pasión por jugar al fútbol, no disfruta viendo partidos por televisión. “No, no me gusta. El baloncesto sí me gusta, pero también solo de vez en cuando”, reconoció. “Me pongo de mal humor viéndolo”, añadió.
Neymar recordó que ese rechazo ya provocaba situaciones incómodas durante sus etapas en el Barcelona y en el Paris Saint-Germain, cuando compartía vivienda con otros futbolistas que pasaban buena parte de sus días libres siguiendo partidos. “Amo el fútbol, pero amo jugarlo. Sentarme en el sofá, encender la televisión y ver un partido... no puedo”, explicó. El delantero dijo que los fines de semana podían convertirse en una sucesión interminable de retransmisiones. “Desde las once de la mañana hasta las seis de la tarde viendo fútbol... ¡No lo soporto!”, relató. Para él, la relación con el deporte está unida a la competición y al hecho de jugar, no a ser espectador.
Fuera del terreno de juego, Neymar encuentra otros entretenimientos. En la entrevista habló también de su vida familiar y del tiempo que intenta reservar para sus hijos, pese a los entrenamientos y las sesiones de fisioterapia. “Mi vida es muy ajetreada; hago fisioterapia, entreno… Tengo momentos específicos con los niños e intento hacer lo que a ellos les gusta”, contó. Entre esos planes mencionó las películas que ve con su hija, como Shrek y El Grinch, además de su interés por los documentales y las series.
El futuro, pendiente de decidirse
La confesión llega en un momento en el que el futuro de Neymar vuelve a estar bajo discusión. El brasileño regresó al Santos en enero de 2025, después de su etapa en el Al-Hilal saudí, para reencontrarse con el club en el que dio sus primeros pasos. Su vínculo actual termina a final de año y la decisión sobre una posible renovación será determinante para saber si seguirá compitiendo en 2027. El Santos aspira a prolongar su estancia, pero el jugador no ha confirmado cuál será su siguiente paso. Solo sabe que cuando cuelgue las botas pasará un año sin obligaciones.
Cabe recordar que tras la disputa de la pasada Copa del Mundo ya anunció que no volvería a vestir la camiseta de la selección brasileña. Ahora queda por saber cuándo daré el paso hacia esa tranquilidad que anhela después de una agitada vida futbolística.