El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este domingo que adquirirán más submarinos y buques de guerra para convertir a su país en una potencia naval, disuadir así las amenazas contra su "espacio marítimo" y mantener el "dominio" israelí sobre el mar Mediterráneo.
El mar se ha convertido en "un campo de batalla internacional", según Netanyahu, que ha citado los conflictos en el estrecho de Ormuz o el paso de Bab el Mandeb. "Nuestros enemigos amenazan nuestro dominio en el mar Mediterráneo, nuestros puertos y el tráfico marítimo", ha afirmado durante una visita al puerto militar de Ashdod.
Para contrarrestarlo necesitan de buques y submarinos. "El sexto submarino ha llegado a Israel. Quieren más, más buques y otros medios que no quiero detallar aquí" para que Israel sea "uno de los líderes mundiales" tanto en superficie como bajo el mar, ha explicado, según recoge la oficina de prensa del mandatario israelí.
Visita de inspección y peso histórico de la Armada
Netanyahu ha realizado la visita acompañado por el ministro de Defensa, Israel Katz, el jefe del Estado Mayor de la Armada y el comandante de la base de Ashdod, con quienes ha tratado las capacidades de patrullaje y de desembarco de las fuerzas navales. "Estoy profundamente impresionado por la potencia, el personal y el material" militar naval, ha apuntado. Tradicionalmente la Armada ha sido el arma menos importante de las Fuerzas Armadas israelíes, por detrás del Ejército de Tierra y las Fuerzas Aéreas.