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Ucrania apuesta por atacar refinerías rusas para responder a Moscú pese a avisos de Trump

Kiev prosigue sus ofensivas con drones de largo alcance contra las refinerías rusas para mermar los ingresos del Kremlin frente a las exigencias de la Administración estadounidense
Imagen de archivo de una refinería.
Imagen de archivo de una refinería. / EP

Actualizado hace 10 minutos

Ucrania apuesta por los ataques aéreos contra infraestructuras petroleras en el interior de Rusia, a pesar de los llamamientos de Washington, en respuesta a los daños causados por los ataques rusos contra infraestructuras civiles en una guerra de desgaste cada vez más intensa.

Tras una breve pausa a finales de septiembre, Ucrania ha reanudado en los últimos días los ataques contra refinerías rusas, siendo la de Volgogrado, en el suroeste ruso uno de los objetivos más recientes, a pesar de la insistencia del presidente estadounidense, Donald Trump, de que son estos ataques están impulsando los precios mundiales del combustible.

Trump, en una imagen reciente.

Trump, en una imagen reciente. EP

"Es difícil encontrar el equilibrio entre lo que Ucrania debería y debe hacer y, al mismo tiempo, no enfadar a Trump", dijo a EFE Oleksí Melnik, exasesor del ministro de Defensa y experto en seguridad internacional del Centro Razumkov.

El reto diplomático de mantener la presión sobre el presupuesto ruso

"La infraestructura petrolera y gasística sigue siendo una prioridad para los ataques ucranianos, ya que constituye la principal fuente de financiación del presupuesto ruso. Esto es lo que determina la duración de la guerra", afirmó Melnik.

Los analistas ucranianos sostienen que los ataques contra las refinerías de petróleo rusas tienen un efecto limitado sobre los precios mundiales o sobre los precios en Estados Unidos, donde el coste del combustible es un factor clave para las perspectivas electorales del partido de Trump de cara a las elecciones de mitad de legislatura de noviembre.

Sin embargo, Ucrania no puede ignorar por completo las insistentes exigencias de Trump, ya que Kiev depende de los suministros estadounidenses de misiles antibalísticos, señaló Melnik.

Al mismo tiempo, la reducción del apoyo militar y financiero por parte de su socio estadounidense, que en su día fue clave, da a Kiev cierto margen de maniobra en su búsqueda de la mejor estrategia frente a los ataques cada vez más intensos de Rusia contra la infraestructura civil.

Una declaración realizada el viernes por el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que afirmaba que fueron las sanciones internacionales, y no los ataques ucranianos, las que llevaron a Rusia a prorrogar su prohibición de las exportaciones de gasóleo, podría ayudar involuntariamente a Ucrania a aliviar la presión de Trump, señaló Melnik.

Daños acumulados en la refino rusa y consecuencias en los surtidores

Responsables del Gobierno y analistas ucranianos estiman que entre una cuarta parte y un tercio de la capacidad de refinado de Rusia ha quedado inoperativa debido a los ataques ucranianos de largo alcance, mientras que las reparaciones se ven retrasadas por el acceso limitado al equipamiento occidental que se utiliza en estas instalaciones.

Las colas también han vuelto a aparecer en las gasolineras de la capital rusa tras las recientes elecciones parlamentarias.

"Las colas en las gasolineras de todas las regiones de Rusia, incluidas Moscú y San Petersburgo, son la mejor respuesta a la pregunta de si los ataques ucranianos han surtido efecto", afirmó Melnik.

La situación podría haber sido más favorable para Ucrania de no ser por la subida de los precios mundiales del petróleo provocada por la guerra en la que está implicado Irán, lo que ha proporcionado a Putin ingresos suficientes para cubrir el coste de aproximadamente seis meses más de guerra, señaló.

Sin embargo, los ataques no sólo reducen los ingresos presupuestarios de Rusia, sino que también hacen que cada vez más rusos se planteen seriamente si realmente se benefician de la continuación de la agresión.

Proyecciones económicas y el pulso en la guerra energética

Los datos oficiales sobre la capacidad de refino y el suministro de combustible en Rusia son cada vez más escasos, lo que refleja lo delicado del tema, según escribe el experto en energía Volodímir Omelchenko en un análisis para el Centro Razumkov.

Si Ucrania continúa con sus ataques al ritmo actual en las próximas semanas, la refinería podría reducirse a unos 3,3 millones de barriles al día, según Omelchenko.

En caso de que la producción de gasóleo en Rusia cayera por debajo de los 2,5 ó 3 millones de barriles al día, el impacto podría resultar decisivo para la economía en general.

"Si se produce simultáneamente una escasez a gran escala de gasóleo y gasolina, la presión afectará al transporte, la industria, el sector agrícola, la logística y el presupuesto", escribió Omelchenko.

Para él, la intensificación de los ataques contra las refinerías de petróleo rusas sigue siendo la mejor respuesta a los ataques cada vez más intensos de Rusia contra la infraestructura energética y otros objetivos civiles, incluidos puentes clave, instituciones educativas e instalaciones de comunicaciones.

La capacidad de Ucrania para dañar la industria petrolera rusa y socavar su base de recursos contribuirá a determinar quién sale vencedor en la "guerra energética" tanto como la capacidad de Ucrania para restaurar sus propias instalaciones dañadas, argumentó

2026-10-04T17:04:40+02:00
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