Navarra

Navarra blinda el penal de Ezkaba contra el olvido al convertirlo en lugar de Memoria Democrática

Las autoridades descubren la placa que oficializa la nueva etapa del penal de San Cristóbal
El Fuerte de San Cristóbal, Lugar de Memoria Democrática Iñaki Porto

El monte Ezkaba ha dejado de ser únicamente una referencia geográfica para convertirse, de manera oficial, en un baluarte de la historia con memoria. Este martes el Fuerte de Alfonso XII, tristemente célebre como penal de San Cristóbal, ha sido declarado formalmente Lugar de Memoria Democrática. En un acto cargado de simbolismo y justicia histórica, la vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, descubrieron una placa escrita en castellano y euskera que oficializa esta nueva etapa para el recinto.

Este reconocimiento no es solo un gesto administrativo; es la culminación de un protocolo suscrito a principios de año entre la Comunidad Foral y el Estado. El objetivo es claro: rescatar del silencio uno de los episodios más oscuros de la represión franquista y dotarlo de una función pedagógica para que las nuevas generaciones comprendan lo ocurrido entre sus muros.

Un compromiso institucional compartido

La declaración de San Cristóbal como Lugar de Memoria implica una colaboración estrecha entre administraciones. Aunque el edificio sigue bajo la titularidad del Ministerio de Defensa, el acuerdo permite que el Gobierno de Navarra desarrolle un espacio de interpretación memorialista en una parte de la estructura. Se trata de integrar este enclave en la red navarra, que ya cuenta con una treintena de lugares de memoria protegidos por la Ley Foral 29/2018.

Durante el acto, las autoridades estuvieron acompañadas por representantes del Parlamento de Navarra, asociaciones memorialistas como Txinparta, y entidades locales de la zona. Para Ana Ollo, este hito es fundamental en un momento donde el negacionismo y la involución autoritaria amenazan los valores democráticos. La vicepresidenta subrayó que la memoria es una herramienta necesaria para reivindicar las ideas de libertad y justicia social por las que tantos presos fueron represaliados y asesinados en este penal.

Pedagogía frente al negacionismo

Uno de los puntos clave de esta jornada fue la necesidad de llegar a la juventud. El secretario de Estado, Fernando Martínez, incidió en que muchos jóvenes desconocen que este monte albergó una de las prisiones más duras de la dictadura. El objetivo de la placa y de las futuras acciones es que se sepa que aquí ocurrió una de las fugas más masivas de Europa, la de mayo de 1938, cuyas consecuencias fueron "atroces" para la mayoría de los internos.

Martínez destacó que los lugares de memoria deben tener una finalidad pedagógica que interpele a la sociedad actual frente al avance de ideologías neofascistas. "Aquellos que sufrieron aquí eran lo mejor de España", afirmó, señalando que su compromiso debe servir de ejemplo para defender la democracia en el siglo XXI.

La voz de las víctimas: de la fuga al exilio

El momento más emotivo del acto lo protagonizó Ana Fernández Gurrutxaga, hija de Jovino Fernández, uno de los tres únicos presos que lograron cruzar la frontera francesa tras la gran fuga del 22 de mayo de 1938. A sus 82 años, residente en Beziers, Ana recordó la odisea de su padre, quien tras alcanzar Francia regresó a Barcelona para luchar en el frente republicano antes de partir definitivamente al exilio.

Su testimonio puso rostro al drama de miles de familias. "Sin memoria no se hace camino", sentenció Ana Fernández, quien elogió el trabajo que se realiza en Navarra para evitar que la historia de las víctimas quede sepultada. Al igual que los representantes institucionales, la hija del fugado hizo un llamamiento a que los jóvenes conozcan los horrores del pasado, comparando la situación española con el régimen de Petain en Francia durante la II Guerra Mundial.

Seguridad y accesibilidad: el futuro del penal

Más allá de los discursos, la jornada sirvió para poner en marcha la maquinaria técnica. Antes del acto simbólico, se constituyó en el Palacio de Navarra la Comisión de Seguimiento paritaria, encargada de coordinar las actuaciones en el fuerte. Esta comisión tiene como prioridad realizar un diagnóstico del estado de conservación de la edificación, que dada su antigüedad y tamaño requiere medidas urgentes de seguridad.

Uno de los grandes cambios será la flexibilización del régimen de visitas. Hasta ahora, el Ejército de Tierra ofrecía recorridos guiados solo una vez al mes. La intención es ampliar este calendario para que centros escolares y la ciudadanía en general puedan acceder de forma habitual. Se está estudiando la posibilidad de incluir en los recorridos zonas de gran valor simbólico como las celdas, una actuación que se espera concretar antes del verano.

La asignatura pendiente: Los Caídos

La jornada no estuvo exenta de otras reivindicaciones memorialistas. Al finalizar el acto, la Agrupación de 33 Asociaciones memorialistas de Navarra entregó una carta abierta al secretario de Estado. En la misiva, califican el Monumento a los Caídos de Pamplona como un elemento "execrable" construido para homenajear a los sublevados

Las asociaciones instaron al Gobierno central a que declare dicho monumento como contrario a la memoria democrática y ordene su retirada, manteniendo así viva la llama de la justicia en la capital navarra.

El acto en Ezkaba concluyó con una ofrenda floral, la interpretación de una pieza musical y el tradicional baile de un aurresku, sellando así un compromiso institucional que busca que el fuerte sea, por fin, un espacio de luz y aprendizaje sobre los muros de lo que fue una terrible sombra.

22/04/2026