Los profesionales de los centros educativos llevan años mostrando su malestar ante la realidad de tener que enfrentarse a diario a conductas poco o nada apropiadas por parte del alumnado. Una realidad por la que queremos sumergirnos en la realidad de la educación que se imparte en el seno de los hogares.
Mireia Moral, maestra, pedagoga terapéutica y asesora en crianza consciente, advierte sobre la crisis de modelo educativo en la que muchas familias pasan del autoritarismo heredado a una permisividad extrema que desorienta a los hijos al privarles de límites indispensables para su desarrollo y seguridad.
Según la especialista, ejercer una autoridad positiva requiere asumir la responsabilidad del hogar actuando como los capitanes del barco, lo que implica sostener la frustración del menor y mantener la firmeza del «no» desde la calma, en lugar de ceder por cansancio, prisa o culpa.
Asimismo, destaca que la clave para educar a futuros adultos respetuosos no radica en imponer normas arbitrarias, sino en ofrecer presencia, conexión emocional y un ejemplo coherente, priorizando siempre el vínculo afectivo por encima de la hiperexigencia del día a día.