El principal cometido de los auditores externos radica en aportar claridad a los estados financieros que las compañías presentan ante la sociedad. Mercedes Pascual, presidenta de la Agrupación en Euskadi del Instituto de Censores Jurados de Cuentas, defiende en Las Mañanas de Onda Vasca que la labor de control de su profesión resulta indispensable para la credibilidad de las organizaciones. "Sin la transparencia de unas cuentas bien hechas, es complicado que los mercados confíen", asegura. Según explica la portavoz, las revisiones van mucho más allá de las cifras y se centran en evaluar los procedimientos y modelos de gestión implantados en cada corporación.
Pascual detalla que hace una década cerca del 40% de los informes emitidos contenían incidencias o salvedades, una cifra que se ha reducido en la actualidad hasta situarse "en torno a un 28%". Esto se debe gracias a que las compañías atienden y corrigen las advertencias de los profesionales. Eso sí, detalla que el ámbito público todavía constituye una "asignatura pendiente". A nivel estatal, apenas 12 de los 149 municipios con más de 50.000 habitantes someten sus cuentas a auditoría, y aunque el panorama en Euskadi es más favorable, Pascual destaca que los ayuntamientos tampoco lo realizan de manera regular.
En lo que al futuro de la profesión se refiere, el sector se enfrenta a la transformación digital y al relevo generacional. "La opinión que va a dar un auditor que ha hecho un trabajo y va a decir cuál es la situación de esa empresa, eso no lo puede sustituir la inteligencia artificial", asegura la portavoz. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.