Actualizado hace 2 minutos
Margarita Robles ha mostrado este jueves su malestar con Pedro Sánchez y el resto del Gobierno español quedándose sentada en su escaño y sin aplaudir tras la intervención del jefe del Ejecutivo en el Pleno del Congreso, donde ha comparecido para explicar la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.
"Aquí ha aplaudido casi todo el mundo de esta bancada, menos una persona, la señora Robles. Tiene usted un problemón importante. Y no hace falta que yo aquí siga explicando el porqué", le decía a Sánchez Gabriel Rufián, portavoz de ERC, durante su turno de intervención.
Las versiones contrapuestas que dieron Robles y el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska sobre la información previa que manejaba el Gobierno a la entrada de miles de migrantes en Ceuta y Melilla ha provocado una fractura en el seno del gabinete de Sánchez.
Ante la Comisión de Defensa, la ministra aseguró que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó el día 29 de julio a la Delegación del Gobierno en Ceuta de que había una convocatoria para la entrada irregular a nado de migrantes desde Marruecos.
La ministra recalcó que los servicios de Inteligencia hicieron su trabajo en los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta e informaron a las Fuerzas de Seguridad y a la Delegación del Gobierno.
Los militares "realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible y compartieron y analizaron con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno", aseguró Robles.
Marlaska, en cambio, mantuvo la tesis oficial del Gobierno español de que no había una información previa sobre la llegada de miles de migrantes procedentes de Marruecos a la ciudad autónoma. "Que lo del 30 alguien lo veía o lo decía, no es cierto", dijo en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, ante la insistencia de varios grupos de culpar a Rabat y de pedir explicaciones sobre los supuestos avisos del CNI.
Moncloa, con Marlaska
Moncloa zanjó las contradicciones posicionándose a favor de la tesis de Marlaska. "Se reporta todos los días la situación. Había habido un aumento de unas 1.000 personas en siete días, pero en ningún caso hubo ninguna comunicación de que íbamos a tener una llegada de decenas de miles de personas a Ceuta", aseguró el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
"No hubo ningún informe que alentara de la magnitud de las cifras a las que se ha tenido que dar respuesta", señaló el pasado lunes, la ministra portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz.
Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso, en un ejercicio de equilibrismo, trató de hacer plausibles ambas versiones. "Seguramente” el CNI avisó de que podía haber un paso de personas, aunque "quizás no se calibró o no se tenía información de la dimensión extraordinaria que iba a ser", zanjó López.
En su comparecencia de este jueves, Sánchez ha vuelto a dejar en la estacada a Robles al asegurar que "fallaron cosas" en los servicios de Inteligencia. Sobre los informes recibidos antes de la entrada masiva, "puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo", ha afirmado Sánchez. Tras finalizar su discurso, Robles ni aplaudió ni se levantó de su escaño.