El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha puesto en libertad a las personas que permanecían bajo custodia policial, tras ser detenidas en una amplia operación policial relacionada con los incidentes registrados el 30 de octubre en Pamplona, tras una convocatoria realizada por el activista Vito Quiles -la cual finalmente no llegó a celebrarse-, y que derivaron en enfrentamientos de intensidad en diversos puntos de la capital navarra.
Desglose de los cargos y situación procesal
El operativo policial, que se ha saldado con esta treintena de detenciones, distingue claramente entre dos grupos de procesados según la gravedad de los hechos que se les imputan. Por un lado, un bloque de 16 personas ha recuperado la libertad tras ser investigadas por un presunto delito de desórdenes públicos. Estas comparecencias tuvieron lugar durante la jornada del miércoles, permitiendo que los encausados abandonaran las dependencias judiciales una vez cumplimentados los trámites pertinentes.
Por otro lado, existe un segundo grupo compuesto por 12 personas, cuya situación procesal reviste una mayor complejidad. A estos individuos no solo se les atribuye la participación en los desórdenes, sino que también se les acusa de un presunto atentado contra agentes de la autoridad. Tras comparecer ante el juez encargado del caso, este último grupo también ha sido puesto en libertad provisional, aunque el proceso judicial sigue su curso natural para dirimir las responsabilidades penales definitivas.
Disturbios en una convocatoria antifascista
Hay que remontarse a la tarde del 30 de octubre porque lo que comenzó como una movilización antifascista en protesta por un acto no autorizado de Víctor Quiles en el campus universitario pronto se desplazó hacia el barrio de Iturrama, convirtiéndose en el escenario de graves altercados. Según los informes oficiales, los participantes en los disturbios procedieron al volcado y quema de contenedores, creando barricadas improvisadas en las vías públicas.
La tensión escaló rápidamente cuando se produjo el lanzamiento de botellas y diversos objetos contundentes contra los efectivos de la Policía Nacional que trataban de controlar la situación. Aunque la investigación sigue su curso bajo secreto de sumario, las autoridades han confirmado que, por el momento, el operativo policial se da por finalizado, tras haber completado esta fase de arrestos masivos que se suman a los ya realizados el pasado 21 de noviembre, cuando otras cuatro personas fueron interceptadas por hechos similares.
Balance de heridos: civiles, policías y prensa
Las consecuencias físicas de aquella jornada fueron notables y afectaron a diferentes estamentos de la sociedad civil y las fuerzas de seguridad. En el bando policial, cuatro agentes resultaron heridos de diversa consideración, así como un estudiante que no participaba directamente en las protestas, y un periodista de un medio digital de la extrema derecha.
Reacciones políticas y sociales en Nafarroa
La contundencia de la operación policial no ha tardado en generar un intenso debate político en el seno de las instituciones navarras y estatales. EH Bildu ha emitido un comunicado oficial en el que denuncia lo que consideran una "desproporcionalidad" manifiesta en la actuación de los cuerpos de seguridad. La formación soberanista ha llevado el asunto hasta el Senado, donde han interpelado directamente al Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, exigiendo explicaciones sobre los criterios utilizados durante las detenciones.
En el ámbito sindical y asociativo, el malestar también es palpable. El sindicato ELA se ha sumado a las críticas contra la operación, al igual que el colectivo 'Iruñerriko antifaxistei zigorrik ez!', quienes han denunciado públicamente el carácter represivo que, a su juicio, ha tenido esta intervención policial en la comarca de Pamplona.