Actualizado hace 4 minutos
Con la llegada de Halloween, las calabazas, las telarañas artificiales y los disfraces terroríficos empiezan a ocupar portales, ventanas y rellanos. Para los más pequeños, es una de las noches más esperadas del año. Para algunos adultos, en cambio, puede convertirse en una sucesión de timbrazos cuando menos apetece abrir la puerta. Una comunidad de vecinos ha encontrado una solución para que ambas partes puedan convivir sin que la fiesta termine dando auténtico miedo.
La idea ha llamado la atención en redes sociales después de que el periodista Alfonso Blasco Macarrón compartiera en X una fotografía del cartel que habían preparado los niños del edificio donde vive su padre. La ocurrencia de los pequeños vecinos consiste en organizar el tradicional truco o trato, pero respetando a quienes no quieran o no puedan participar. Y todo con un elemento muy sencillo: unos fantasmas de papel que los vecinos pueden colocar en sus puertas para indicar que están dispuestos a recibir a los pequeños.
"Los niños del edificio de mi padre han dejado esto en el ascensor; me parece una idea top para que disfruten y no 'molesten' a quien no quiera participar", escribió el periodista al compartir la imagen. Su publicación ha despertado numerosos comentarios positivos por la educación y la consideración que demuestra la iniciativa.
Cinco portales y una misión: conseguir caramelos
El cartel informa de que los pequeños realizarán su particular ruta de Halloween el jueves 29 de octubre por los cinco portales del bloque. La cita está prevista para las 19:45 horas en las mesas del jardín comunitario, donde los participantes deberán acudir disfrazados.
"El jueves 29 los espantosos niños de la comunidad vamos a realizar el truco o trato típico de Halloween por los cinco portales del bloque", anuncian en el mensaje, en el que también invitan a otros niños a sumarse a la actividad.
Pero los niños no son los únicos que tienen deberes. El comunicado incluye una petición para los adultos que quieran participar en la celebración: "Si no eres niño/a, prepara una cesta con chuches para cuando llamemos a tu puerta".
Hasta aquí, nada fuera de lo habitual en una ruta de Halloween. Lo que convierte la propuesta en algo especial aparece a continuación: los vecinos que quieran recibir a los niños deben colocar uno de los fantasmas de papel en su puerta. De esta manera, los pequeños sabrán dónde pueden llamar y evitarán interrumpir a quienes prefieran no formar parte del recorrido.
"Los que no sois niños/as y queréis participar, coged uno de estos fantasmitas y colocadlo en vuestra puerta para que sepamos dónde tenemos que hacer la visita. De este modo, no molestaremos a los que no puedan participar", explican en el cartel.
Una forma de organizar la noche que demuestra que, a veces, para solucionar un posible conflicto vecinal no hace falta una reunión extraordinaria, un grupo de WhatsApp lleno de mensajes ni una nota pasivo-agresiva en el ascensor. Basta con un poco de papel, imaginación y sentido común.
El cartel de estos niños para celebrar Halloween demuestra que la convivencia no tiene por qué dar miedo.
Los usuarios aplauden la educación de los pequeños
La publicación de Alfonso Blasco ha recibido numerosos comentarios de usuarios que destacan el detalle de los niños y la importancia de respetar las preferencias de cada vecino. Algunos incluso reconocen que el gesto les ha convencido para participar en una celebración que quizá no tenían prevista. "Que majos, solo por la educación. Participaría", comenta una persona. Otro usuario coincide con la propuesta: "Oye, solo por el detallazo que han tenido yo colocaba el fantasmita, pero ya".
También hay quien pone el acento en la utilidad de la iniciativa para evitar situaciones incómodas. "Excelente idea para celebrar de manera respetuosa y ahorrarse malos momentos. Me gusta que también hayan extendido la invitación a cualquier niño del edificio que quiera ir con ellos", señala otro usuario.
Sin embargo, uno de los comentarios apunta a una paradoja: que los propios niños sientan la necesidad de advertir que no quieren molestar a nadie. "Me encanta la idea de los chavales pero me da incluso lástima pensar que los adultos estamos tan irascibles como para que los chavales teman tocar el timbre por miedo a molestar", escribe otro usuario.
Los niños han encontrado una práctica solución para evitar un conflicto vecinal.
Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal sobre Halloween
Aunque la normativa española no contiene una regulación específica para Halloween, las actividades en un edificio deben respetar las reglas de convivencia de la comunidad. El artículo 6 de la Ley de Propiedad Horizontal permite establecer normas internas para ordenar la convivencia y el uso adecuado de los servicios y elementos comunes. El artículo 7, por su parte, limita las actuaciones que puedan perjudicar a otros propietarios o contravenir las normas aplicables.
En la práctica, esto no significa que llamar a las puertas para pedir caramelos esté prohibido, ni que todos los vecinos estén obligados a participar. Se trata de respetar los horarios, evitar ruidos excesivos y no causar molestias innecesarias. Las normas concretas dependerán también de las reglas de cada comunidad y de las circunstancias de la actividad.
Estos pequeños han decidido adelantarse a cualquier posible problema con una solución voluntaria y fácil de entender: quien quiera participar coloca el fantasma; quien no, puede disfrutar de una tarde tranquila sin tener que dar explicaciones.