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Los Mossos d’Esquadra han identificado a otras 230 personas en los dispositivos desplegados ante las convocatorias difundidas tras los disturbios del pasado sábado en Barcelona. Algunas de estas llamadas, vinculadas a la plataforma anónima Blocus, han resultado ser protestas fantasma a las que no ha acudido nadie.
Los incidentes de la capital catalana, que se saldaron con 130 detenidos y más de 450 identificados, han llevado a la policía a reforzar la vigilancia de las redes sociales y los grupos de mensajería. Los investigadores tratan de averiguar quién impulsó los altercados y saqueos y de prevenir nuevas réplicas, entre ellas la anunciada para el sábado 31 de octubre en Barcelona.
Un dispositivo para evitar nuevos disturbios en Granollers
La intervención más importante se ha producido en Granollers, donde los agentes identificaron a 130 personas y evitaron que se agruparan. Según las sospechas policiales, pretendían concentrarse en el centro de la localidad para reproducir los disturbios de Barcelona.
El despliegue incluyó el centro urbano y las estaciones de tren y autobuses. En Mataró, los Mossos identificaron a una veintena de jóvenes que, según creen los agentes, habían respondido a una convocatoria similar. En Girona, en cambio, no se presentó nadie. Estas llamadas se han difundido con carteles confeccionados con inteligencia artificial, de un estilo similar al utilizado por Blocus para alentar la protesta de Barcelona.
Una convocatoria sin asistentes en la plaza de Espanya
La última convocatoria se difundió para este lunes en la plaza de Espanya de Barcelona. Los Mossos alertaron a los comerciantes para que protegieran sus establecimientos y desplegaron un dispositivo preventivo, aunque finalmente nadie secundó la protesta.
Durante la intervención en los alrededores, los agentes identificaron a 80 personas que acumulaban 260 antecedentes por distintos delitos. Estas identificaciones se realizaron en el marco del despliegue policial, pese a que la concentración no llegó a producirse.
La Comisaría General de Información mantiene el seguimiento de las redes y los grupos de mensajería para promover su cierre y detectar próximas convocatorias que requieran medidas preventivas.
Cámaras de comercios para identificar a los responsables
En paralelo, los investigadores están recopilando grabaciones de las cámaras de seguridad de los comercios del centro de Barcelona, incluidos los establecimientos saqueados, y vídeos difundidos en redes sociales para identificar a más responsables y reunir pruebas. Las causas abiertas investigan, entre otros, presuntos delitos de desórdenes públicos, daños, robo con fuerza y atentado contra agentes de la autoridad.