Actualizado hace 2 minutos
Los niños de Eibar que estaban esperando la anunciada apertura de los chorros de agua de Txaltxa Zelai para disfrutar de ellos en las jornadas de calor van a tener que esperar unos días más para hacerlo.
Indicios de la presencia de Legionella spp., unidos a diversas labores de mantenimiento e imprevistos técnicos, están detrás de la decisión.
Cantidad mínima
Los análisis previos sobre la calidad del agua realizados por el Ayuntamiento de Eibar antes de la puesta en marcha de las instalaciones dieron como resultado la presencia de Legionella spp., aunque en una cantidad mínima (20 unidades), lo que obligó a activar los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.
Según indican desde el Consistorio armero, los análisis realizados han confirmado que la calidad del agua es apta para el uso previsto y no se ha detectado ninguna incidencia que comprometa las condiciones de baño.
«No obstante, ante el resultado positivo obtenido en la prueba PCR y siguiendo las recomendaciones de Sanidad, el Ayuntamiento ha considerado necesario esperar a disponer de los resultados definitivos de los cultivos antes de proceder a la apertura de la instalación».
Posible falso positivo
Tampoco se descarta que se trate de lo que podría ser un falso positivo. «Aunque existen indicios de que el resultado de la PCR pudiera corresponder a un falso positivo, el Consistorio ha optado por aplicar el principio de máxima precaución», han indicado desde el consistorio armero.
El Ayuntamiento se reafirma en que esta actuación viene a demostrar el correcto funcionamiento de los protocolos de prevención y control.
«La detección se ha producido gracias a unos análisis realizados de forma anticipada y preventiva, incluso antes de la apertura de la instalación», ha indicado.
Espacio para las txosnas
El Ayuntamiento de Eibar no ha anunciado cuándo podrán entrar en funcionamiento los chorros.
Esta fecha viene condicionada también por el próximo inicio de las fiestas de San Juan, lo que obligará a desmontar la instalación el día 18 de junio con el fin de dejar espacio para las txosnas.