Actualizado hace 7 minutos
La inteligencia artificial sigue ganando terreno en la industria. La empresa gallega LogicMelt, con sede en Vigo, ha desarrollado LogiVision, una plataforma que permite automatizar el control de calidad en las líneas de producción mediante visión artificial. Su objetivo es detectar defectos en tiempo real y evitar que piezas o productos con fallos lleguen al cliente final.
La compañía nació en 2020, en plena pandemia. Su primer desarrollo fue un sistema capaz de comprobar automáticamente si las personas llevaban correctamente la mascarilla en espacios con gran afluencia. A partir de esa experiencia, orientó su actividad hacia soluciones industriales para los sectores de la automoción y la alimentación.
El sistema combina cámaras, iluminación y un pequeño ordenador que analiza las imágenes captadas durante el proceso de fabricación. Tras un entrenamiento previo, la inteligencia artificial aprende a diferenciar una pieza correcta de otra defectuosa y realiza la inspección de forma automática, sin necesidad de intervención constante.
Además del control de calidad, la tecnología puede detectar cuerpos extraños en productos alimentarios, como tornillos, fragmentos de cristal o cualquier otro elemento que pueda comprometer la seguridad del consumidor. Para ello, LogicMelt adapta cada instalación a las necesidades de la empresa utilizando cámaras 2D, 3D, termográficas o hiperespectrales.
Ahora la startup trabaja en una nueva versión de LogiVision que permitirá a las propias empresas entrenar sus modelos de inteligencia artificial sin depender de ingenierías externas cada vez que cambien una referencia o una pieza. La plataforma se encuentra en fase de validación y la compañía busca empresas interesadas en probarla en entornos reales.
Expansión internacional
En la actualidad, LogicMelt cuenta con una veintena de clientes y ya desarrolla proyectos fuera de España, concretamente en Italia y Marruecos. Paralelamente, trabaja en nuevos asistentes basados en inteligencia artificial para facilitar las tareas de mantenimiento industrial, con herramientas capaces de consultar manuales técnicos y ofrecer respuestas inmediatas a los operarios.
La empresa también destaca el impulso que supuso su participación en el programa de aceleración Bind, impulsado por SPRI, por el Gobierno Vasco. Según explica su fundador, esa experiencia les permitió acceder a nuevos clientes industriales, ganar visibilidad y acelerar el crecimiento de la compañía.