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El Ayuntamiento de Lasarte-Oria ha condenado el nuevo acto vandálico registrado durante esta semana en el parque de chorros de agua de Atsobakar, una de las instalaciones recreativas más concurridas del municipio durante el verano. Los servicios técnicos municipales trabajan desde primera hora de la mañana para evaluar el alcance de los daños y determinar si han afectado al funcionamiento de la infraestructura.
El Consistorio ha informado de que las inspecciones permitirán comprobar si los desperfectos alcanzan a los sistemas de bombeo, filtrado o control de la instalación, una circunstancia que podría obligar a cerrar el parque durante varias semanas o incluso meses mientras se llevan a cabo las reparaciones necesarias.
Se trata del segundo episodio vandálico registrado este año en el parque de chorros de Atsobakar. A finales de mayo, otro sabotaje obligó a retrasar la apertura de la instalación hasta que la brigada municipal pudo reparar los desperfectos
El concejal de Servicios Públicos, David Mateos Jiménez, ha lamentado lo ocurrido y ha señalado que los daños provocados en unas instalaciones públicas afectan directamente al conjunto de la ciudadanía. Según ha explicado, más allá del coste económico de las reparaciones, este tipo de acciones puede comprometer la seguridad de las personas usuarias y ocasionar averías de especial complejidad técnica.
Responsabilidades penales
El edil ha recordado que el parque de chorros de agua es un espacio pensado para el disfrute de las familias y que, especialmente durante los meses estivales, recibe cada día a numerosos niños, niñas y personas usuarias. Por ello, ha calificado de "absolutamente intolerables" unos hechos que pueden impedir el uso de una instalación mantenida con recursos públicos.
El Ayuntamiento ha realizado un llamamiento al civismo y a la responsabilidad colectiva, recordando que la conservación de los espacios públicos depende también del comportamiento de quienes los utilizan. En este sentido, ha insistido en la necesidad de respetar el patrimonio municipal para evitar perjuicios que acaban repercutiendo en toda la población.
Asimismo, el Consistorio ha recordado que los daños ocasionados al patrimonio público pueden conllevar responsabilidades administrativas e incluso penales, además de la obligación de reparar los perjuicios económicos derivados de los desperfectos.
Mientras continúan las labores de inspección, el Ayuntamiento recopilará toda la información disponible para esclarecer lo sucedido. En caso de identificar a las personas responsables, ha anunciado que ejercerá las acciones legales que correspondan para exigir las responsabilidades oportunas y reclamar el coste de los daños ocasionados.
Por último, el Consistorio ha reiterado su compromiso de mantener las instalaciones municipales en las mejores condiciones posibles y ha agradecido la actitud de la mayoría de los vecinos, que hacen un uso responsable y respetuoso de los espacios públicos del municipio.