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Del 15 al 19 de julio, Trintxerpe volverá a vestirse de fiesta para celebrar los cármenes, una de las citas más esperadas del calendario festivo de Pasaia. Durante cinco días, las calles del distrito se llenarán de música, gastronomía, deporte, actividades familiares y tradición, en un programa pensado para todas las edades y que este año pone el foco en un reconocimiento muy especial: el Garagune de Pasaia será el encargado de lanzar el txupinazo de comienzo de las fiestas.
La elección no es casual. Desde hace cinco años, el Garagune desarrolla su actividad en Trintxerpe, convirtiéndose en un agente más de la vida social del barrio. El homenaje supone un reconocimiento a la labor que realiza este recurso de inclusión sociolaboral para personas con discapacidad intelectual y al vínculo que ha tejido con la comunidad desde su llegada en 2021.
“Es un orgullo para quienes formamos parte del Garagune dar comienzo a las fiestas. Gracias por hacernos sentir parte de Trintxerpe desde 2021”, destacan sus integrantes, unas palabras que resumen el espíritu de una edición que quiere poner en valor la inclusión y el sentimiento de pertenencia.
El acto institucional comenzará, por tanto, el miércoles, 15 de julio, con la entrega de pañuelos a la entidad homenajeada, a las personas distinguidas por las tamborradas y a la autora de la portada del programa festivo. Poco después llegará el momento más esperado: el txupinazo, la izada de la bandera y el volteo de campanas marcarán oficialmente el inicio de unas fiestas que, como manda la tradición, arrancarán al ritmo de la tamborrada masculina.
Seis tamborradas en cinco días
Precisamente las tamborradas volverán a ser uno de los grandes ejes de la programación. Más allá de su carácter festivo, representan una de las expresiones culturales más arraigadas de Trintxerpe y reflejan la implicación de cientos de vecinos y vecinas que durante meses preparan desfiles y repertorios.
Como se ha señalado, la primera en recorrer las calles será la tamborrada masculina el mismo miércoles. Al día siguiente, coincidiendo con la festividad de la Virgen del Carmen, llegará uno de los momentos más singulares con la tamborrada marinera, cuyo recorrido incluye un tramo por mar antes de regresar a tierra para continuar desfilando por el barrio, un rasgo que la convierte en una de las imágenes más características de estas fiestas.
El embarque de la Virgen del Carmen de la tamborrada marinera.
El viernes será el turno de la tamborrada familiar, que reunirá a participantes de distintas generaciones en un desfile pensado para acercar esta tradición a los más pequeños.
El sábado tomarán el relevo los niños y niñas con la tamborrada infantil, acompañada por gigantes y cabezudos, mientras que por la tarde desfilará la tamborrada de Azkuene. Finalmente, el domingo pondrá el broche la tamborrada femenina, consolidada ya como una de las citas imprescindibles del programa.
Decenas de actividades
La programación combina estos actos tradicionales con una amplia oferta de actividades populares. El jueves, día grande de la festividad, la solemne misa en honor a la Virgen del Carmen volverá a reunir a numerosos vecinos antes de dar paso a la animación en las plazas con la fiesta de la espuma, el concurso de tortillas o el karaoke nocturno.
El Garagune tendrá además un papel activo más allá del txupinazo. El viernes organizará talleres abiertos en la plaza Serafín Esnaola, reforzando el mensaje de unas fiestas inclusivas en las que la participación de todas las personas ocupa un lugar central.
El sábado concentrará algunas de las propuestas más multitudinarias: la feria de mujeres artesanas de Trintxerpe, el campeonato de marmitako entre asociaciones, los deportes rurales, la comida popular, la tradicional sardinada, conciertos y actuaciones musicales que se prolongarán hasta la madrugada.
El domingo estará marcado por la quinta Carrera Popular Virgen del Carmen, con pruebas para corredores, modalidad handbike y categorías infantiles, además de conciertos, mariachis, actividades para el público infantil y el tradicional toro de fuego que despedirá las fiestas tras la arriada de la bandera.
Con decenas de actividades repartidas por plazas y calles, los cármenes de Trintxerpe volverán a convertir el distrito en un punto de encuentro para vecinos y visitantes. Pero, por encima de la programación, la edición de este año deja un mensaje claro: la fiesta también sirve para reconocer a quienes construyen comunidad durante todo el año. El homenaje al Garagune simboliza precisamente esa idea de un distrito abierto e integrador.