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Las llamadas comerciales dirigidas a captar nuevos clientes deberán realizarse a partir de este sábado desde números que comiencen por 400, para que los receptores puedan identificarlas, según ha anunciado el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.
La medida se enmarca en la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC) y complementa el Plan contra las estafas telefónicas y por SMS, puesto en marcha en colaboración con las principales operadoras de telecomunicaciones en el Estado, que ha permitido bloquear hasta ahora más de 400 millones de llamadas y 32 millones de mensajes fraudulentos.
A partir del próximo sábado, los ciudadanos que reciban una llamada de este tipo desde un número que no comience por 400 podrán reclamar ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o denunciarlo ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), según ha explicado el ministro en su intervención en un foro organizado por Cinco Días.
Aunque la obligación entrará en vigor el sábado, López ha señalado que estos días ya podrían recibirse llamadas desde números que comiencen por 400.
Canales oficiales de atención
El plan también establecía que las llamadas de atención al cliente debían realizarse desde números que comenzaran por 800 o 900, desde números cortos específicamente atribuidos para ese fin o desde números geográficos.
Además, el ministro ha recordado que la CNMC puso en marcha "por fin" el pasado 15 de septiembre un registro de alias para identificar a las empresas e instituciones que envían SMS con estos identificadores en lugar de un número de teléfono.
Desde entonces, se han bloqueado más de seis millones de mensajes de remitentes no identificados, según López, quien ha asegurado que "ahora tenemos la seguridad" de que los alias corresponden a las empresas que los utilizan. En caso de duda, ha añadido, los ciudadanos pueden consultar el registro de la CNMC. El ministro ha agradecido a Telefónica, Orange, Vodafone y Digi su colaboración en la aplicación de estas iniciativas. Por otra parte, se ha referido a Anthropic y a sus advertencias sobre la inteligencia artificial y ha señalado que no se trata de ser ingenuos ni catastrofistas, sino de entender que estas tecnologías necesitan una nueva gobernanza compatible con la innovación.