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"¿Qué sucedió en Irun antes de los incendios del 4 de septiembre de 1936? ¿Qué sucedió en Irun antes de la quema?" De esa premisa ha nacido el “Informe de los bombardeos de Irun” que ha realizado la Sociedad de Ciencias Aranzadi, respecto a los bombardeos que sufrió el municipio en la Guerra Civil. La autora del mismo ha sido Irati Zuriarrain, que ha desgranado en una comparecencia en el Ayuntamiento de Irun los detalles, explicando que la ciudad estaba siendo destruida antes, haciendo hincapié en la faceta humana, y explicando el control del “relato de esa masacre”. Este trabajo ha sido impulsado por Pausumedia, editorial de Antxeta Irratia, en colaboración con el Consistorio.
"Completar el relato"
“El trabajo de este informe no es solo contar las bombas, es intentar completar el relato” ha afirmado Zuriarrain, explicando que el informe realizado demuestra que “para entonces Irun estaba muy lejos de ser una ciudad no destruida”, porque “no se destruyó en un día”. El primer bombardeo de las tropas franquistas, según el análisis realizado para este trabajo, tuvo lugar el 9 de agosto, siendo a partir del 20 “sistemáticos, diarios y con mayor intensidad cada día”. Para el día 4 de septiembre, “llevaban semanas de ataques intensivos por aire, tierra y mar, e Irun ya estaba siendo destruida”.
“No estamos hablando de ataques puntuales”, ha remarcado la autora del informe, explicando que “atacaban varios puntos de la ciudad”, como “la estación de tren, los almacenes de máquinas, las carreteras, los edificios públicos, el mercado, las viviendas, el centro republicano, el convento, los depósitos de gasolina o las instalaciones industriales”, entre otras. La documentación además, “muestra el uso de bombas incendiarias”, ha señalado, importantes en la destrucción de la ciudad “porque no solo hacen daño por impacto, sino que se utilizaban para crear y propagar incendios”.
El informe explica que el 25 de agosto se documentan unas 20 bombas con cuatro heridos, al día siguiente bombas de 150 kilos alcanzan viviendas, y el 27 se documentan entre 40 y 50 bombas. El primero de septiembre, se produjo un ataque masivo con 150 bombas, y el 2 de septiembre con 259 bombas, una información que ha quedado recogida “de la documentación de los rebeldes”.
Evacuaciones masivas
Un aspecto al que da importancia el informe es “la faceta humana”, dado que los bombardeos obligaron a muchos irundarras a dejar sus casas. “El 31 de agosto las autoridades dieron la orden de evacuar Irun, y ese mismo día, se documentó la llegada de más de 5.000 refugiados a Hendaia”, ha dicho Zuriarrain, sumándose otros 4.000 al día siguiente, siendo la mayoría mujeres, niños y niñas. Por ello, afirma que “los bombardeos no solo arruinaron la ciudad, también la vaciaron”.
Otro “aspecto imprescindible” del informe es el control del relato por parte del bando franquista, con la naturaleza de los hechos “obstaculizada y ocultada”. Hubo “esfuerzos por controlar y ocultar el relato de esa masacre”, y por ello “los trabajadores de la prensa y los testigos tuvieron dificultades para documentar y difundir lo sucedido”, sufriendo “castigos, amenazas y censura”, una “ocultación que no se limitó a ese momento”, predominando durante años “los relatos oficiales y las interpretaciones incluso después de terminar la guerra” en los que se priorizó el conocido 4 de septiembre, dejando “en segundo plano la campaña de bombardeos anterior, o sin mencionarla”.
"Completar el relato"
Esta situación hizo que se diera “una imagen simplificada sobre la destrucción de Irun, de que la ciudad fue destruida a consecuencia de un incendio y sin explicar el contexto de los ataques y la violencia ocurridos previamente”. Por ello, y para completar el relato, “es imprescindible situar estos bombardeos en un contexto más amplio”, porque “en la Guerra Civil estaba ocurriendo una nueva guerra aérea, y este fue uno de los primeros escenarios de esa dinámica”, con “la participación de la aviación de Italia y Alemania, el uso de bombas incendiarias, el terror sobre la población civil o la presión psicológica”. Esto último alude al lanzamiento de panfletos amenazantes desde el aire “con amenazas de que si Irun no se rendía, sucedería algo como lo de Badajoz”, en la denominada Matanza de Badajoz donde fueron asesinadas, según versiones, entre 1.800 y 4.000 personas.
Finalmente, ha explicado que “este tema no está cerrado”, sino que es “un primer acercamiento” en el que “todavía hay muchos caminos para profundizar”, siendo este informe un elemento importante “para profundizar en cómo lo vivió la población”.
Recuperar la dignidad y la memoria de las víctimas
Javi Buces, responsable del área de Memoria Histórica del departamento de antropología de Aranzadi, ha mencionado que el objetivo de su labor no es solo “contar la historia, nuestro objetivo siempre ha sido recuperar el sufrimiento, la dignidad y la memoria de las víctimas, de quienes sufrieron los bombardeos, la guerra y una dictadura fascista de 40 años”, porque detrás de ello están “los derechos de las víctimas” buscando “saber la verdad para luego conseguir justicia y reparación”.
"Llegar a las nuevas generaciones"
Aitziber Zapirain, periodista de Antxeta Irratia, ha señalado que su trabajo es procurar “llegar a las nuevas generaciones, contarlo de una manera científica y, en nuestra opinión, alejándonos de esa lógica de vencedores y vencidos”, porque “hoy en día todos conocemos el contexto geopolítico y nos parece que hay que seguir adelante desde el conocimiento, de la manera más neutral y científica posible”.
En la comparecencia también ha participado la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, que ha señalado la importancia “de saber lo que sucedió en cualquier ciudad o pueblo para que no se repitan las atrocidades” y “se continúe una cultura como en la que estamos instalados en las democracias occidentales de paz y de convivencia”.
El delegado de Derechos Humanos, Memoria Democrática y Cooperación, Gorka Álvarez, ha recordado que “Irun estuvo en guerra durante 45 días”, mencionando que “hasta ahora hemos sabido lo que han contado los vencedores y qué es lo que pasó en esos últimos días de la guerra”. Sin embargo, ha mencionado que “a lo largo de 45 días sucedieron varias cosas, y en este informe se refleja bien qué cosas sucedieron en aquellos días”. Este informe hace que “todos esos bombardeos se contextualicen y se documenten”, recordando que "tendremos varios actos a lo largo del año, en este 90 aniversario".