Los ministerios de Trabajo y Economía Social y de Economía, Comercio y Empresa han alcanzado un acuerdo para tramitar el registro horario en septiembre, pese al "ultimátum" lanzado este mes por los sindicatos CC.OO. y UGT para que el Gobierno español sacara adelante la norma antes del 31 de julio o no participarían en futuros acuerdos que después no se materializan.
Aunque la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, aseguraba esta misma semana que la nueva normativa que regulará el registro horario está "prácticamente lista", ambos departamentos han confirmado la decisión de posponer su aprobación hasta septiembre, en lugar de llevarlo a Consejo de Ministros antes de las vacaciones, tal y como estaba previsto.
Con todas las garantías
Así, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, espera que en septiembre pueda ver la luz la reforma del registro horario "con todas las garantías" y "de la mano y ayudando a las empresas".
"Esperemos que podamos avanzar en este mes de septiembre para llevarlo y hacerlo con todas las garantías para que sea efectivo lo antes posible", ha señalado en rueda de prensa tras la reunión con patronales bancarias y asociaciones de mayores y usuarios financieros en torno a la inclusión financiera.
Cuerpo ha puesto de relieve que la reforma es una de las prioridades del Gobierno, entre otras cosas porque la digitalización del registro horario va a permitir seguir avanzando en el proceso continuado de reducción de la jornada, "que es otro de los grandes objetivos ahora mismo".
"Nosotros hemos sido muy claros también que para que la consecución de este derecho sea efectiva tenemos que hacerlo de la mano y ayudando a las empresas para que esto pueda hacerse también lo más rápido posible", ha recordado.
2,5 millones de horas extra gratis
A finales de marzo, el Consejo de Estado emitió un dictamen desfavorable a la reforma del registro horario, con la que se prevé garantizar un control de las horas de trabajo más estricto, que incluya un refuerzo telemático automatizado y que cumpla, entre otros, con el objetivo de poner freno a las horas extras trabajadas pero no remuneradas.