La forma de jugar ha cambiado muchísimo en los últimos años. Las consolas aparatosas han ido dejando paso al teléfono móvil, un cambio que ha abierto la puerta a un público adulto que antes ni se planteaba este tipo de ocio. Hoy triunfan los juegos sencillos y las partidas cortas, perfectos para entretenerse un rato, desconectar del día a día y, de paso, ejercitar la memoria.
Con motivo del Día Mundial del Videojuego, la responsable de marketing del estudio Puzztime!, Nerea Yurrebaso, ha reflexionado sobre este giro y tras abordar el tirón que tienen los pasatiempos digitales entre personas de todas las edades, ha defendido la necesidad de crear juegos fáciles de usar para perder el miedo a la tecnología y disfrutar manteniendo la mente en forma.