Gipuzkoa

La ermita de San Roke de Elgoibar: de la destitución de San Vicente como patrón a la devoción por Urtain

El 16 de agosto, el barrio de Azkue celebrará el día de su santo en sus centenarias paredes , con una misa a la que seguirá una degustación de caldo y chorizo
La ermita de San Roke se asiente en las faldas de Karakate desde hace más de cinco siglos. / Aitor Zabala

El barrio elgoibartarra de Azkue toma el 16 de agosto el relevo festivo a la conmemoración del día de San Lorenzo en Sallobente con la celebracion del día de su patrón, San Roke.

Misa, caldo, chorizo y sorteo

Al igual que ha sucedido en Sallobente, el éxodo vacacional ha obligado a modificar la agenda festiva y a adelantar el grueso de los actos al pasado mes de julio.

En este contexto, la cita del 16 de agosto ha quedado reducida a una misa a las 11.00 horas, a la que seguirán una degustación de caldo y chorizo y el sorteo de la rifa.

Cambio de advocación

La ermita será, por lo tanto, el eje de la jornada festiva del día de San Roke. Curiosamente, se trata de una construcción cuyas referencias más antiguas nos trasladan a 1451 y que vio la luz para honrar a San Vicente.

Esta advocación se mantuvo hasta finales del siglo XVI, fecha en la que los vecinos optaron por ponerse bajo la protección de San Roke y dedicarle la ermita, ante sus supuestas capacidades protectoras frente a la peste que asolaba los pueblos de Europa en aquella época.

Poder sanador

La ermita de San Roke, como sucede con la de San Lorenzo, está vinculada a supuestos poderes curativos frente a «granos y enfermedades un poco fuertes», como recoge el historiador Koldo Lizarralde en su libro Ermitas de Elgoibar.

«Hacían sus ofrendas con velas y limosnas o incluso ofreciéndose como voluntarios para los arreglos que la iglesia necesitase durante uno o dos años».

Detalle de la veleta que corona la ermita, vinculada a la devoción por el boxeador Urtain del vecino que la donó en 1971. Aitor Zabala

Dos figuras de San Vicente

La ermita guarda una figura de San Roke, pero no faltan en ella dos imágenes del que fue su predecesor en el afecto de los vecinos del barrio, San Vicente.

Una de ellas, en concreto la más nueva, es la que sale en procesión cada 22 de enero. La otra es más antigua y se cree que pudo ser la que presidió la ermita en sus orígenes, antes de verse relegada a un segundo plano en beneficio de San Roke, por lo que se calcula que podría tener más de 400 años.

Imágenes con siglos de antigüedad

La ermita también alberga dos figuras dedicadas a la Virgen María, o Andra Mari. La talla más moderna está expuesta en su propio altar, pero existe otra mucho más antigua a la que los vecinos de San Roke atribuyen también más de cuatro siglos de existencia.

Su antigüedad viene acreditada por unos legajos del Ayuntamiento de Elgoibar de hace unos 450 años en los que los litigantes por un problema de caminos en la zona de Ubitarte apelan a la palabra dada ante la figura de Andra Mari para resolver el conflicto.

San Blas, Santa Lucía y Urtain

A estas figuras se añaden también las imágenes de San Blas y Santa Lucía. Todo ello sin olvidar la particular veleta que corona la ermita.

En ella se observa a dos boxeadores en plena pelea. Su instalación data del año 1971 y tiene su origen en la pasión que el boxeador José Manuel Ibar Urtain despertó en aquella época, lo que llevó a un vecino del barrio a donar esta curiosa veleta.

15/08/2026