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La Unidad de Montaña de los Mossos d'Esquadra concluyó que no se podía determinar la participación de "otras personas" en la muerte del fundador de Mango, según ha revelado la defensa de Jonathan Andic, que lamenta que la jueza ignorara ese informe al atribuirle el homicidio de su padre.
Así lo sostiene la defensa de Andic, en el recurso en el que pide a la Audiencia de Barcelona que revoque las medidas cautelares que la jueza impuso al primogénito como presunto autor de la muerte de su padre Isak, el 14 de diciembre de 2024 al despeñarse desde 100 metros en una excursión a solas con su hijo en la montaña de Montserrat.
Según la defensa, el auto de la jueza de Martorell (Barcelona) provoca "confusión", ya que descarta que el padre resbalara pese a que un informe de la Unidad de Intervención en Montaña de los Mossos d'Esquadra concluyó "que no se pueden determinar las causas que generan la caída ni la participación de otras personas en el desarrollo de los hechos causantes de la muerte".
"Resulta sorprendente que el auto ignore y orille esta relevante conclusión de la investigación", remarca la defensa. La misma Unidad de Montaña de los Mossos es la que emitió un informe sobre una pisada hallada en el lugar donde cayó Isak Andic que sostiene que la huella se tuvo que generar de forma "deliberada" para simular un resbalón, indicio que también hace suyo la jueza para atribuir a su hijo Jonathan un delito de homicidio.
Simulaciones no concluyentes
La defensa remarca en su recurso que los Mossos también afirmaron en otro informe que los agentes de la Unidad de Montaña que hicieron la reconstrucción de la caída "no pudieron llegar a determinar la naturaleza de cómo se produjo, ya que el resultado de las simulaciones no fueron concluyentes".
El equipo legal de Andic, encabezado por el penalista Cristóbal Martell, sostiene que la jueza se basa en la ausencia de lesiones en la mano y en una caída en tobogán -con los pies por delante- de Isak Andic "para acabar afirmando que se descarta el resbalón con una piedra o una caída hacia adelante".
Y todo ello, según la defensa, pese a que de los informes forenses que obran en la causa, de los que recoge cinco, entre ellos la autopsia, "nada se extrae" en cuanto a una intervención homicida, por lo que no ven "nada incriminador".
Ante esta situación, los abogados de Andic muestran su "perplejidad" por el hecho de que la jueza afirmara en su auto que las lesiones que se reflejan en la autopsia "descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón o tropiezo". La defensa también combate el informe del 10 de febrero de 2025 de la Unidad de Montaña de los Mossos d'Esquadra que, tras diez simulacros de pisada en lugar de los hechos, concluyeron que una huella detectada el día de la muerte del fundador de Andic en el punto en el que cayó se generó de forma "deliberada" para simular un resbalón.
En este sentido, la defensa apunta que el propio instructor de los Mossos "devaluó" el "esfuerzo interpretativo de vocación pericial" de este informe, al concluir que "tampoco se puede determinar si este resbalón ya estaba realizado con anterioridad a la caída".
Contaminación de la escena
La defensa insiste en la "ineficacia probatoria" del informe sobre la huella, ya que la zona quedó "contaminada" porque nunca estuvo "aislada ni acordonada", pese a que por allí pasaron agentes policiales y personal de emergencias.
Según sostiene el equipo de defensa de Andic, que ha contratado a la agencia de detectives Método 3 para contrarrestar los indicios recabados por los Mossos y asumidos por la jueza, en los informes policiales se ve una foto de la huella en la que justo al lado aparece el pie de un agente, sin que la zona esté precintada. Además, según fuentes de la defensa, la huella se empezó a analizar 25 días después del accidente, sin que se cotejara si se correspondía con el calzado que llevaba ese día Isak Andic, por lo que consideran que es "imposible demostrar" que fuese del fundador de Mango.