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Las vacaciones suelen ser sinónimo de grandes estrenos, y esta semana no es la excepción. La esperada vuelta de Spider-Man marca el ritmo de una cartelera en la que también conviven historias de amor, thrillers, cine de autor y propuestas familiares. Cinco películas con un mismo objetivo: convencer al espectador de que aún merece la pena apagar el móvil durante un par de horas y dejarse atrapar por la gran pantalla.
Spider-Man: Brand New Day: para quienes nunca han necesitado superpoderes para empatizar con Peter Parker.
Después de que el mundo olvidara quién es, Peter Parker intenta empezar de nuevo. Sin amigos que recuerden su pasado ni una identidad a la que aferrarse, el joven superhéroe debe reconstruir su vida mientras una nueva amenaza vuelve a poner en peligro las calles de Nueva York. Lejos del espectáculo multiversal de las últimas entregas, la película recupera una historia más cercana y personal, en la que la acción convive con los dilemas de un protagonista obligado a demostrar que ser Spider-Man va mucho más allá de llevar un traje.
Dirigida por Destin Daniel Cretton, responsable de Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos, esta nueva etapa mantiene a Tom Holland al frente del reparto junto a Zendaya, Jacob Batalon, Jon Bernthal, Sadie Sink, Mark Ruffalo y Michael Mando. El cambio de director marca también un giro en el tono de la saga, que abandona el protagonismo del multiverso para recuperar el espíritu más callejero del personaje, con un Peter Parker mucho más vulnerable y cercano al de los cómics originales.
Uno de los detalles que más ha llamado la atención entre los seguidores es el regreso a un traje confeccionado por el propio protagonista, un homenaje a las primeras aventuras del hombre araña. Además, supone el debut cinematográfico de Jon Bernthal como Punisher dentro del Universo Marvel, un personaje que aporta un enfoque más duro y urbano a la historia.
Mother Mary: para quienes disfrutan de las películas que hablan de la fama, pero también de todo lo que se esconde detrás del escenario.
Una superestrella del pop está a punto de regresar a los escenarios cuando decide reencontrarse con Sam, la diseñadora que marcó una de las etapas más importantes de su carrera y de la que lleva años distanciada. Lo que comienza como la preparación de un nuevo espectáculo acaba convirtiéndose en un viaje por las heridas, los silencios y la compleja relación que une a dos mujeres cuya creatividad siempre ha ido de la mano. Lejos del biopic musical convencional, Mother Mary apuesta por un relato tan emocional como simbólico, donde la música, la moda y la identidad se entrelazan para reflexionar sobre el éxito, la amistad y el precio de convertirse en un icono.
David Lowery, director de títulos como A Ghost Story o The Green Knight, vuelve a apostar por un cine visual y poco convencional en una película protagonizada por Anne Hathaway y Michaela Coel, acompañadas por Hunter Schafer y FKA twigs. Hathaway pasó varios años preparándose para el papel con entrenamiento vocal y de baile, e interpreta ella misma las canciones de una banda sonora compuesta por nombres tan conocidos como Jack Antonoff, Charli XCX y FKA twigs.
El propio Lowery ha explicado que no quería retratar a una cantante concreta, sino crear un personaje que condensara la fascinación y las contradicciones de las grandes estrellas del pop. El resultado es una de las propuestas más singulares del verano: una película que mezcla drama psicológico, musical y fantasía con una puesta en escena tan arriesgada como hipnótica.
La última ronda en Venecia: para quienes disfrutan de esas películas que parecen pequeñas, pero acaban dejando un poso mucho más grande de lo que esperaban
Dos hombres que han hecho de la improvisación una forma de vida y un joven estudiante de arquitectura que no sabe muy bien hacia dónde dirigirse emprenden un inesperado viaje por las carreteras del Véneto. Entre bares de carretera, conversaciones que oscilan entre lo absurdo y lo profundo y una sucesión de encuentros tan imprevisibles como entrañables, los tres descubrirán que, a veces, perderse es la mejor manera de encontrar un nuevo rumbo.
Francesco Sossai firma una comedia dramática de aroma clásico que habla de la amistad, del paso del tiempo y de esas personas que aparecen cuando menos se esperan para cambiar nuestra manera de mirar el mundo.
El director italiano, que ya había llamado la atención con sus trabajos anteriores, consolida aquí una voz muy personal con una historia que combina humor melancólico y cine de carretera sin recurrir a grandes artificios. El reparto está encabezado por Filippo Scotti —revelación internacional tras Fue la mano de Dios— junto a Sergio Romano y Pierpaolo Capovilla, cuya química sostiene buena parte de la película. Presentada en festivales como Cannes y Toronto antes de su llegada a las salas, la cinta ha sido especialmente elogiada por su naturalidad, sus diálogos y la forma en que convierte un viaje aparentemente caótico en una reflexión sobre la amistad, el amor y las segundas oportunidades.
Mala bestia: para quienes disfrutan de los cuentos oscuros que hablan de monstruos, aunque los más inquietantes nunca sean los que aparecen en pantalla.
Atenea ha crecido en un internado convencida de que hacerse mayor significa quedarse sola. Cuando una pareja decide acogerla, la posibilidad de tener por fin un hogar despierta en ella un miedo aún mayor: volver a perderlo. Ese temor irá transformándose poco a poco en un instinto tan primario como imprevisible, en una historia que mezcla drama y fantasía para reflexionar sobre el abandono, la necesidad de pertenecer y los límites que una persona puede llegar a cruzar por conservar el afecto de quienes ama.
Lejos del terror convencional, Mala bestia construye una atmósfera inquietante donde el verdadero monstruo nace de las emociones y no de los sobresaltos. La película supone el debut en el largometraje de Bàrbara Farré, una directora conocida hasta ahora por sus videoclips para artistas como Rosalía y por la serie Selftape. Esa experiencia se percibe en una puesta en escena muy cuidada, donde la imagen tiene tanto peso como los diálogos.
La joven Maria Schwinning sostiene gran parte del relato en el papel de Atenea, acompañada por Iria del Río y Roger Casamajor, y lo hace en una historia rodada íntegramente en catalán que fue presentada en el Festival de Málaga antes de llegar a la cartelera este 31 de julio. Su mezcla de realismo y fábula ha llevado a muchos críticos a definirla como una de las óperas primas más personales del año.
Atrapa el millón: para quienes buscan una comedia de enredos de esas que convierten una mala decisión en un auténtico efecto dominó.
Stan está convencido de que su carrera profesional ha llegado a un callejón sin salida. Convencido de que nunca recibirá el ascenso que esperaba, toma una decisión impulsiva: hacerse con un maletín que contiene un millón de euros de dinero sucio. Lo que parecía la oportunidad perfecta para cambiar de vida se transforma rápidamente en una sucesión de persecuciones, equívocos y situaciones cada vez más disparatadas, en las que cada intento por arreglar el desastre no hace más que empeorarlo.
La película apuesta por el humor clásico francés, construido a partir del ritmo, los malentendidos y unos personajes tan torpes como entrañables. Dirigida por Grégoire Vigneron, la cinta reúne a Christian Clavier, uno de los grandes rostros de la comedia francesa gracias a títulos como Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? o Los visitantes, junto a Rayane Bensetti, Claire Chust y Gilles Cohen.
Aunque parte de una premisa casi propia de un thriller, la historia nunca pierde su tono ligero y se apoya en un humor muy físico y en un ritmo constante que recuerda a las grandes comedias francesas de las últimas décadas. Con apenas 90 minutos de duración, busca convertirse en una de esas propuestas ideales para quienes solo quieren desconectar y salir del cine con una sonrisa.
Hay películas que entretienen, otras que emocionan y algunas que permanecen mucho tiempo después de abandonar la sala. La cartelera de esta semana reúne un poco de todas ellas y demuestra que, más allá de los grandes estrenos, siempre hay una historia capaz de sorprendernos cuando se apagan las luces.