En su última cápsula matemática, nuestra profe de cabecera, Laura Matemáticas, nos ha explicado, tomando como punto de partida el funcionamiento de los sistemas de seguridad de un establecimiento, que la duplicidad de un aviso no equivale de forma automática a una confirmación real de peligro: "Repetir una señal no siempre significa tener una prueba nueva", ha subrayado para ilustrar cómo el fallo de un único sensor o el mero calco de una misma fuente de información entre varios canales puede distorsionar la percepción de la realidad.
Sánchez ha trasladado este análisis al ámbito de la desinformación en la esfera pública y las redes sociales. Según su planteamiento, encontrar una noticia idéntica en múltiples portales digitales no asegura que sea verídica si todas las publicaciones proceden de un origen idéntico y no contrastado de manera independiente. Por este motivo, ha alertado de la necesidad de mantener el espíritu crítico y formular las preguntas adecuadas ante la inminente llegada de campañas y sondeos electorales: "Un número puede ser correcto y la conclusión completamente falsa". Con el objetivo de concienciar a los oyentes sobre la velocidad de propagación de los bulos, Laura ha lanzado un reto para calcular cuántas rondas de reenvío son necesarias para que una noticia falsa alcance a más de un millón de personas si cada receptor la comparte con dos conocidos de manera sucesiva.