Hay muchas veces en las que sus trabajadores de hostelería deben aguantar desconsideraciones de todo tipo. Algunas de ellas giran en torno a comandas que llegan a destiempo, mientras que otras guardan relación con gestos irrespetuosos o apelativos despectivos. También hay las que hacen referencia al racismo o a la xenofobia, como un ejemplo que muestra la cuenta ‘Soy Camarero’ en sus redes sociales.
Racismo en las reseñas
La cuenta conocida como ‘Soy Camarero’ ha compartido en sus redes una respuesta a una reseña publicada por un local de hostelería, que ya acumula más de 180.000 visitas o reproducciones, en la que se muestra el comentario de un cliente y cómo el establecimiento responde de forma tajante.
“Más de una hora para que nos traigan la comida, luego tienen a un chaval joven un moro que no tiene ni la ESO que parece un pollo sin cabeza, solo hace más que dar vueltas. Una vergüenza, volveremos, y si siguen tardando lo mismo y teniendo inmigrantes sin estudios, pondremos una hoja de reclamaciones”, afirma el contenido.
Respuesta épica del propietario
Ante este comentario, el propietario del establecimiento, el bar Ramones 2.0, responde de modo firme al cliente: “Estimado Enrique, imaginamos que al escribir eso tienes el conocimiento justo para pasar el día o algún tipo de retraso madurativo”, comienza diciendo.
“Si te tardó como según dices una hora la comida en salir, imagina si llegamos a saber que tienes como hobby prejuzgar a la gente por su país de origen o su tipo de estudios cursados (y más teniendo en cuenta que escribes "aces" sin h...) directamente no hubieras cenado”, continúa.
Asimismo, el duelo añade lo siguiente: “Quiero pensar que esta reseña es ‘FAKE’. Porque si hay gente que piensa así a estas alturas de la vida nos da mucha pena. Ese "moro", como tú le llamas, es una persona excepcional y es nuestro compañero al cuál siempre defenderemos ante cualquier gilipollas profundo como tú”, asegura.
Finalmente, cierra el mensaje con un claro mensaje: “Siento mucho ponerme a tu altura y llevar esto al insulto, pero es que no te mereces otra cosa. Buenas noches, nos alegra enormemente saber que no volverás por nuestro local.
Dos trabajadores de hostelería en una foto ajena a esta noticia
Los usuarios dictan sentencia
La mayoría de los internautas de X (antes Twitter) han reaccionado a este comentario con opiniones en las que desaprueban el comportamiento del cliente. Algunas de las más leídas han sido las siguientes.
“Se quejan cuando los inmigrantes no trabajan y también se quejan cuando los inmigrantes trabajan, estos racistas y sus racistadas”, “Si eso no es un delito de odio que venga dios y lo vea…”, “Una queja muy poco consistente y sin fundamento y muy racista la persona que la escribe parece que había que quejarse solo por quejarse”.
Trabajadores de hostelería en los fogones elaborando una comanda.
Una lacra muy presente
El racismo en la hostelería por parte de los clientes es un problema que sufren a diario muchos trabajadores. Esta discriminación se manifiesta desde microagresiones cotidianas, como pedir ser atendido por personal nativo o cuestionar la competencia del empleado, llegando a insultos o comentarios despectivos.
Además de desprestigiarla dignidad del personal, estas situaciones generan un entorno muy incómodo para los empleados. Para combatirlo de manera efectiva, es fundamental que las empresas implementen protocolos de tolerancia cero y apoyen firmemente a sus plantillas.