Gipuzkoa

La antigua Universidad de Oñati recuperará la 'piel' original de su fachada renacentista

Las obras de rehabilitación, que devolverán al inmueble su acabado revocado histórico, se prevé que concluyan "a comienzos de otoño", con la reapertura del conjunto a la ciudadanía "antes de que acabe el año"
Visita de una veintena de junteros este jueves a las obras de rehabilitación de la Universidad Sancti Spiritus de Oñati. / Iker Azurmendi

Tras décadas de intervenciones puntuales y mantenimiento, la antigua Universidad Sancti Spiritus de Oñati encara el ecuador de una rehabilitación llamada a devolver al edificio buena parte de su esplendor original, incluida la recuperación del acabado revocado de su fachada, sin la piedra a la vista. Entre andamios, morteros de cal y trabajos de restauración minuciosa, una de las grandes joyas arquitectónicas de Gipuzkoa se prepara para reabrirse a la ciudadanía previsiblemente “antes de que finalice el año”.

Fundada en el siglo XVI por el obispo oñatiarra Rodrigo Mercado de Zuazola y convertida en la primera universidad del País Vasco, la imponente construcción renacentista se encuentra sumergida desde enero en una ambiciosa actuación patrimonial destinada a subsanar los daños y deterioros acumulados con el paso del tiempo, y a realzar su belleza histórica, identitaria, monumental y turística. La diputada de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio, Azahara Domínguez, ha encabezado este jueves una visita institucional al edificio junto a representantes de las Juntas Generales, del Ayuntamiento oñatiarra, entre ellos la alcaldesa Izaro Elorza, y responsables técnicos de las obras, cuya finalización se prevé "para comienzos de otoño".

El arquitecto Fernando Tabuenca da explicaciones durante la visita. A su derecha, la diputada de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio, Azahara Domínguez. Iker Azurmendi

Símbolo del patrimonio histórico y cultural

“Nos encontramos afrontando el ecuador de un proyecto muy esperado, que nos permitirá recuperar un símbolo de nuestro patrimonio histórico y cultural, haciéndolo más accesible, funcional y mejor equipado”, ha señalado Domínguez.

La rehabilitación se estructura en dos grandes líneas de intervención. La primera se centra en la envolvente exterior del conjunto, con trabajos en las fachadas, el claustro y las cubiertas. La segunda aborda la adecuación de espacios interiores estratégicos, entre ellos la futura oficina de Turismo -que trasladará su actual ubicación en un local de San Juan kale a la Universidad-, la capilla y la nueva escalera de evacuación. Asimismo, se instalará un ascensor que supondrá un importante avance en materia de accesibilidad.

El exterior de la Universidad luce estos meses cubierto mientras se ejecuta su rehabilitación. Iker Azurmendi

Las obras, según ha indicado la diputada, avanzan “a buen ritmo”. En el exterior está prácticamente finalizada la limpieza de fachadas y elementos escultóricos, se han regularizado ventanas abiertas en etapas posteriores y se está recuperando la imagen histórica del inmueble mediante la aplicación de morteros de cal sobre la mampostería. También se trabaja en la cubierta, donde se ha retirado la antigua protección, se ha impermeabilizado la superficie y ha comenzado el retejo.

En paralelo, continúan las labores de restauración de canalones y gárgolas para la evacuación de aguas pluviales, mientras que en el interior se ha vaciado la planta baja que albergará la nueva oficina de Turismo y se ejecutan las actuaciones necesarias para colocar el elevador y la escalera de emergencia. En la capilla, por su parte, se ha retirado el pavimento de madera existente y se han eliminado los rellenos hasta alcanzar la cota del nuevo suelo, de modo que, una vez concluidas las obras, el espacio quedará nivelado con el patio, lo que permitirá un acceso directo desde el propio portón de entrada.

Imagen que la Universidad de Oñati ha ofrecido en las últimas décadas como resultado de anteriores intervenciones. En el siglo XX se generalizó la tendencia de dejar la piedra vista en numerosos edificios históricos, eliminando los revocos que originalmente recubrían los muros renacentistas A.D.

Sin la piedra a la vista

Uno de los aspectos más delicados de la intervención afecta precisamente a la fisonomía histórica de la Universidad. El arquitecto Fernando Tabuenca, redactor del proyecto y director de obra, ha explicado durante la visita que este magnífico exponente arquitectónico del Renacimiento “ha sufrido distintas reformas y transformaciones” a lo largo de los siglos, especialmente durante la gran remodelación de la década de 1930, cuando incluso se reconstruyeron partes del inmueble y se introdujeron materiales entonces innovadores como el hormigón armado.

Tabuenca ha recordado que durante el siglo XX se generalizó la tendencia de dejar la piedra vista en numerosos edificios históricos, eliminando los revocos que originalmente recubrían los muros renacentistas. Según ha precisado, la imagen actual de la Universidad no se corresponde con su aspecto primitivo, sino con esa corriente restauradora muy extendida en la época. En este contexto, el proyecto contempla recuperar los revestimientos que tradicionalmente cubrían las mamposterías, concebidas inicialmente para permanecer revocadas y no visibles. Esta decisión, además de aportar mayor coherencia estética al conjunto, permitirá, en palabras de Tabuenca, destacar con mayor claridad "los elementos escultóricos y de cantería que conforman la fachada plateresca".

La imagen muestra cómo quedará la fachada tras la restauración, que busca recuperar una imagen más fiel a la original. Esta intervención permitirá poner en valor los elementos escultóricos y de cantería que articulan la monumental fachada plateresca N.G.

La última rehabilitación de mayor envergadura se acometió entre 1993 y 1994. Desde entonces, según ha detallado la jefa del servicio de Arquitectura de la Diputación, Ainara Sagarna, únicamente se han realizado “actuaciones puntuales de mantenimiento”.

Definir los usos

Más allá de la restauración arquitectónica, el proyecto aspira también a redefinir el futuro uso de la Universidad. Para ello incorpora un plan director que servirá de "hoja de ruta" para futuras fases dirigidas a avanzar en la rehabilitación integral.

En este contexto, Tabuenca ha defendido un uso más intensivo y vinculado a la actividad cultural y educativa. A su juicio, es "una pena" destinar "un edificio tan noble y tan importante desde el punto de vista artístico e histórico" a funciones de archivo o almacenaje. “La idea es que pueda ser disfrutado en mayor medida por la ciudadanía y que recupere esa vocación docente y cultural que históricamente siempre tuvo”, ha añadido.

Esa apuesta comienza a tomar forma con la nueva oficina de Turismo, dependiente del Ayuntamiento oñatiarra, que ocupará un lugar central en la planta baja -el Instituto Internacional de Sociología Jurídica mantendrá su sede en el inmueble- y servirá como punto de entrada para visitantes. Además, se habilitará un pequeño espacio expositivo que permitirá explicar la historia del emblemático edificio y mostrar algunos de los restos originales de la escultura del guerrero destruida por un rayo en julio de 2025.

La escultura del guerrero fue destruida por un rayo en julio de 2025. Sus piezas se conservan para su posterior exposición, mientras tanto se trabaja en una reconstrucción facsimilar mediante tecnología 3D que permitirá devolver la silueta perdida al perfil de la universidad. Iker Azurmendi

Reconstrucción facsimilar en 3D del soldado destruido

La figura, situada en el torreón derecho de la fachada principal, quedó completamente destrozada tras el impacto. Los fragmentos originales han sido conservados y se trabaja en una reconstrucción facsimilar mediante tecnología 3D que devolverá la silueta perdida al perfil de la Universidad.

En materia de inversión, el proyecto cuenta con un presupuesto aproximado de 3,3 millones de euros. De ellos, unos 2,3 millones se destinan a la restauración de fachadas y cubiertas, y cerca de un millón de euros a la adecuación de la oficina de Turismo y la reconfiguración de espacios interiores. La actuación cuenta con financiación de fondos del Gobierno español a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

En la capilla se ha retirado el pavimento de madera existente y se han eliminado los rellenos hasta alcanzar la cota del nuevo suelo, de modo que, una vez concluidas las obras, el espacio quedará nivelado con el patio. Iker Azurmendi

Cinco siglos después de su construcción, la Universidad Sancti Spiritus vuelve así a abrir una nueva etapa sin renunciar a su memoria. Entre restauraciones y nuevas soluciones de accesibilidad, el edificio fundado por Mercado de Zuazola encara el futuro con la vista puesta en la recuperación de una identidad arquitectónica que el tiempo había ido transformando.

04/06/2026