La Federación Italiana de Fútbol ha optado por un giro de timón para tratar de estabilizar a la selección. Roberto Mancini volverá a ocupar el cargo de seleccionador, mientras que Claudio Ranieri desempeñará las funciones de director técnico, en una profunda reorganización de la estructura deportiva de la Azzurra. Así Italia se pone en manos de una opción que no era preferencial tras las renuncias de Carlo Ancelotti y Pep Guardiola, y tras el veto a Andrea Pirlo.
El anuncio ha sido realizado por el presidente de la Federación, Giovanni Malagò, después de varios días marcados por la incertidumbre en torno al futuro del combinado italiano. La situación se precipitó tras la marcha atrás con Andrea Pirlo, que había acordado el puesto pero estalló la polémica por sus vínculos comerciales con una casa de apuesta rusa, lo que se elevó a debate nacional. La elección recayó finalmente en Mancini, un técnico que ya conoce perfectamente el cargo y que vuelve con el objetivo de devolver estabilidad y competitividad a una selección que atraviesa un periodo de reconstrucción.
"La involución de Pirlo obligó a no apoyarle"
“El tiempo apretaba y yo he considerado que la persona que debía convertirse en comisario técnico de la Selección italiana fuera Roberto Mancini por una serie de consideraciones de las que asumo la responsabilidad”, ha declarado Malagò. “La involución del candidato Pirlo obligó al que habla a no apoyarle. Simplemente por una cuestión de oportunidad. No hay más interpretaciones ni verdades (...). Asumo la responsabilidad de haber detenido el proceso de su elección”, ha añadido.
Los cambios no se limitan al banquillo. Claudio Ranieri será el nuevo director técnico de Italia y sustituirá en el puesto a Paolo Maldini, cuya etapa en el organigrama federativo ha concluido apenas dieciséis días después de su nombramiento tras presentar su dimisión.
Con estas decisiones, la federación italiana pretende cerrar una etapa de incertidumbre institucional y deportiva, confiando en la experiencia de dos de las figuras más reconocidas del fútbol italiano para encauzar el futuro de la selección. Mancini dirigió a la Azzurra entre 2017 y 2023, cuando abandonó el puesto para emprender una aventura en el banquillo de la selección de Arabia Saudí que se prolongó hasta 2025. La pasada temporada entrenó al Al-Sadd catarí. “Es el nuevo seleccionador de Italia: es la mejor opción”, proclamó Malagò, quien solo lleva un mes en el cargo y ya ha afrontado una grave crisis.