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Una exposición excesiva de radiación solar puede tener efectos perjudiciales sobre la piel y la salud.
Los rayos ultravioleta (UV) son los principales responsables de las quemaduras solares, el envejecimiento prematuro de la piel y, a largo plazo, de un mayor riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.
Por ello, conocer la intensidad de la radiación en cada momento y adoptar medidas de protección resulta fundamental.
Según el médico y divulgador científico David Callejo, popular por sus vídeos en redes sociales, la mejor forma de saber si el sol puede provocar una quemadura es consultar el índice ultravioleta (UV), un dato que aparece de forma sencilla en la aplicación del tiempo de la mayoría de los teléfonos móviles.
Este indicador permite conocer el nivel de radiación ultravioleta en cada momento y, en consecuencia, el riesgo de sufrir daños por exposición solar.
Cuatro rangos
Callejo explica que el índice ultravioleta se divide en cuatro rangos principales. Cuando el valor se sitúa entre 0 y 2, el riesgo de quemarse es bajo. No obstante, recuerda que también influyen factores como el tipo de piel y el tiempo de exposición. En este nivel, las personas con piel muy clara pueden seguir necesitando ciertas precauciones si permanecen mucho tiempo al aire libre.
El segundo rango corresponde a un índice de entre 3 y 5, considerado de riesgo moderado. En estas circunstancias, el especialista recomienda utilizar protector solar para reducir el impacto de la radiación sobre la piel.
Si el índice alcanza valores de 6 o 7, el riesgo pasa a ser alto. En este caso, Callejo insiste en un mensaje claro: "Usa fotoprotección, por favor", subrayando la importancia de aplicar un fotoprotector adecuado y renovarlo siguiendo las indicaciones del fabricante.
Por último, cuando el índice ultravioleta es superior a 8, el riesgo se considera muy alto o extremo. Además del uso de fotoprotección, el médico aconseja priorizar la sombra, evitar la exposición durante las horas centrales del día y utilizar ropa, sombreros y gafas de sol que ayuden a proteger la piel y los ojos.
El especialista resume estas recomendaciones con una regla sencilla: "La cifra mágica es dos".
Según explica, si el índice ultravioleta es de 2 o inferior y la exposición al sol no supera las dos horas, no existe riesgo de quemarse y no es necesario utilizar fotoprotector. Aun así, conocer el índice UV y adaptar las medidas de protección a cada persona sigue siendo la mejor estrategia para disfrutar del sol de forma segura.