Actualizado hace 49 minutos
La alimentación desempeña un papel clave en el cuidado de la hipertensión, una condición caracterizada por niveles elevados de presión arterial.
Entre los patrones de alimentación más recomendadas para las personas con hipertensión se encuentra la dieta DASH.
Según señala el cardiólogo José Abellán en su último post, "la dieta DASH fue diseñada específicamente para prevenir y para tratar la hipertensión".
Este patrón de alimentación pone especial atención en la cantidad de sodio que se consume y en la incorporación de alimentos ricos en potasio.
¿En qué consiste la dieta DASH?
Uno de los principales objetivos de la dieta DASH es modificar la relación entre determinados nutrientes y la presión arterial.
Como explica Abellán, esta dieta busca "disminuir al máximo" la cantidad de sal y de sodio que tomas y "aumentar al máximo" la cantidad de potasio.
Para conseguirlo, la dieta DASH prioriza alimentos como vegetales, frutas, cereales integrales y proteínas de calidad, al tiempo que limita el consumo de grasas saturadas. La reducción de la sal es, además, uno de sus aspectos fundamentales.
Por tanto, más que centrarse únicamente en eliminar determinados alimentos, este patrón propone una alimentación basada en productos que forman parte de una dieta equilibrada y que pueden integrarse en los hábitos cotidianos.
Los vegetales congelados retienen vitaminas y minerales.
Dieta mediterránea y presión arterial
La dieta DASH no tiene por qué plantearse como una alternativa independiente de otros patrones saludables. De hecho, sus principios pueden incorporarse a una alimentación mediterránea, adaptando algunos hábitos relacionados especialmente con el consumo de sal y de alimentos ricos en potasio.
"No tienes que cambiar drásticamente tu vida. Puedes tomar los principios de la dieta DASH e incorporarlos a tu alimentación saludable o dieta mediterránea", añade el cardiólogo.
Esta combinación permite mantener las características de una alimentación mediterránea mientras se presta una atención especial a aquellos aspectos que la dieta DASH considera prioritarios para el cuidado de la presión arterial.
Menos sal y una alimentación más equilibrada
A la hora de plantear una dieta para la hipertensión, la reducción de la sal ocupa un lugar destacado. Sin embargo, cualquier modificación importante de la alimentación debe adaptarse a las circunstancias y necesidades de cada persona.
La propuesta de Abellán pasa por incorporar los principios de la dieta DASH a unos hábitos alimentarios saludables, en lugar de entenderla necesariamente como un cambio radical. "De esta forma, potenciarás la protección de tu presión arterial sin perder los beneficios cardiovasculares que ya tienes", sentencia.
En definitiva, la dieta DASH para la hipertensión se caracteriza por priorizar vegetales, frutas, cereales integrales y proteínas de calidad, reducir las grasas saturadas y prestar especial atención al consumo de sal, sodio y potasio.
Integrar algunos de estos principios en una alimentación mediterránea puede ser una estrategia para mejorar los hábitos alimentarios relacionados con el cuidado de la presión arterial.