Actualizado hace 1 minuto
Los trabajos de excavación y exhumación desarrollados en el cementerio municipal de Son Servera, en Mallorca, han permitido localizar los restos de al menos dos hombres que habrían muerto durante la Guerra Civil y que podrían haber formado parte de la expedición del capitán Alberto Bayo.
El hallazgo se ha producido en el marco del V Plan de Fosas. Los investigadores consideran que las víctimas pudieron perder la vida durante alguno de los enfrentamientos de la Batalla de Mallorca, en una emboscada de la denominada Guardia Negra o después de no poder abandonar la isla.
Junto a los restos se han encontrado munición de arma larga ya disparada, un proyectil de siete milímetros, dos insignias del cuerpo militar de Sanidad y diferentes elementos de vestimenta militar, objetos que permiten vincular los enterramientos con la Guerra Civil. Los expertos continuarán ahora con la excavación y exhumación. Parte de las inhumaciones se encuentra bajo una acera que rodea las zonas ajardinadas, por lo que será necesario desmontarla parcialmente para acceder a los restos.
Militares de entre 40 y 50 años
El técnico Cesc Busquets ha explicado que no se trata de fosas comunes convencionales. Uno de los hombres apareció vestido completamente como militar sanitario, con dos insignias de Sanidad y una medalla. Los especialistas calculan que ambos tenían entre 40 y 50 años y consideran que podrían haber sido militares de carrera con "cierto rango" que desembarcaron en Mallorca con la expedición republicana del capitán Bayo en agosto de 1936.
En el bolsillo lateral del pantalón de una de las víctimas también se han encontrado un mechero y una vaina reglamentaria. Por el momento, los investigadores no han detectado lesiones de bala en los huesos, aunque no descartan que los proyectiles atravesaran tejidos blandos o que una explosión pudiera haber provocado la muerte.
Enterrados de manera inusual
Los trabajos comenzaron la pasada primavera con varios sondeos en tres zonas ajardinadas y un lateral del cementerio. Inicialmente se localizaron 40 sepulturas individuales, principalmente de personas mayores enterradas a partir de la década de 1940, que fueron descartadas como víctimas de la Batalla de Mallorca.
El análisis de antiguos planos municipales permitió trasladar la búsqueda a la terraza superior, la parte más antigua del recinto. Allí se documentaron al menos 65 inhumaciones en el sector este, 63 en el oeste y otras 13 en el jardín central. Algunos cuerpos se encontraban en posiciones poco habituales o habían sido enterrados directamente en la tierra, sin ataúd, características que permitieron diferenciarlos de las sepulturas ordinarias.
La directora general de Relaciones Institucionales y con el Parlamento del Govern balear, Xesca Ramis, ha calculado que las intervenciones de Son Servera, Artà y Palmanyola podrían concluir antes de finalizar el año. Después comenzará la fase de identificación y, cuando sea posible, la devolución de las víctimas a sus familias para que reciban una sepultura digna.