Buscar
Actualidad

Hallan ahorcado en su celda un preso condenado por el asesinato de su mujer en 2016 en Asturias

Los hechos probados detallaban que mientras estaba dormida "armado con una llave inglesa y guiado por el ánimo de acabar con la vida de su mujer, le propinó numerosos golpes en la cabeza"
Inauguración de la reforma integral del centro penitenciario de El Dueso, en Santoña (Cantabria)
Inauguración de la reforma integral del centro penitenciario de El Dueso, en Santoña (Cantabria) / EP

Actualizado hace 3 minutos

El cadáver del confitero avilesino condenado a 24 años de prisión por el asesinato de su mujer en 2016 ha sido localizado ahorcado en la celda donde cumplía condena en el Centro Penitenciario de El Dueso, en Cantabria, según han confirmado a Europa Press fuentes sindicales. El hallazgo se produjo este martes, cuando se realizaba el primer recuento de la mañana en el complejo.

Fue en 2018 cuando la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias condenó al hombre por el asesinato de su mujer en el domicilio que compartían. Posteriormente el Tribunal Superior de Justicia de Asturias confirmó la sentencia.

Condenado por asesinato

Los hechos probados detallaban que mientras su mujer se encontraba dormida, su marido acudió al dormitorio "armado con una llave inglesa y guiado por el ánimo de acabar con la vida de su mujer, le propinó numerosos golpes en la cabeza y continuó golpeándola de forma reiterada, provocándole un traumatismo craneal severo que le causó la muerte".

Según la sentencia, el pastelero avilesino "no solo pretendía con estos golpes brutales acabar de manera consciente y deliberada" con la vida de su esposa, sino también "producirle un extraordinario y desmedido dolor". La sentencia recogía además como antes de que la mujer falleciera como consecuencia de los golpes, "su marido le colocó un almohadón sobre la cara ejerciendo presión para tratar de asfixiarla, lo que le ocasionó obstrucción de entrada de aire por intento de asfixia".

El jurado popular concluyó en su veredicto que en el crimen concurría también la agravante de género. En este sentido, la sentencia recogía que el carácter de la víctima se fue transformando paulatinamente en los últimos años, haciéndose más introvertida y menos social. "Su vida se redujo a trabajar en la confitería y cuidar a sus padres. Sus únicas salidas eran en compañía de su marido y el único contacto ajeno a su propia familia era con una tía de su marido, a la que comentó sus intenciones de separarse, y con la que hablaba a escondidas del acusado. Se vio obligada a distanciarse de su familia, llegando sus padres a no querer pasar días en la vivienda conyugal al ver el trato que dispensaba a su mujer", proseguía la sentencia.

2026-08-12T12:15:04+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo