Antes del documental, de las fotografías virales en el Everest, Nirmal Purja ya había modificado los límites del alpinismo moderno. Ahora, el montañero nepalí ha encontrado el mismo final que tantos otros escaladores en el Karakórum, una de las cordilleras más implacables del planeta. Los equipos de rescate han localizado hoy el cuerpo de Nirmal Purja, uno de los alpinistas más influyentes del siglo XXI, desaparecido desde el pasado jueves después de que una violenta avalancha sepultara a la expedición internacional compuesta por un total de diez personas que lideraba en el Broad Peak (8.047 metros), en el norte de Pakistán. La recuperación del cadáver pone fin a varios días de búsqueda marcados por las malas condiciones meteorológicas y el elevado riesgo de nuevas avalanchas.
El Club Alpino de Pakistán ha confirmado que durante la operación también fueron recuperados los cuerpos del montañista chino Wang Zhong y de los sherpas nepalíes Kili Pemba Sherpa y Nima Sherpa. Todos ellos fueron trasladados hacia el Campamento 1 para continuar posteriormente con las labores de evacuación.
Los rescatistas localizaron además otro cadáver a una cota superior, aunque las autoridades consideran muy improbable intentar recuperarlo por el momento debido a la extrema peligrosidad del terreno, donde la nieve inestable y el riesgo de nuevos desprendimientos continúan dificultando cualquier intervención.
La tragedia se produjo el pasado jueves cuando una avalancha alcanzó a una expedición internacional de diez personas mientras progresaba por una de las rutas del Broad Peak. Desde entonces, el operativo de búsqueda ha movilizado a equipos paquistaníes, sherpas especializados y medios aéreos, aunque el mal tiempo obligó incluso a suspender temporalmente las tareas de rescate.
La búsqueda continúa
Con el hallazgo de Purja, el balance del accidente sigue aumentando. Las autoridades ya habían recuperado previamente otros cuerpos entre los que figuran la omaní Nadhira Al Harthy, la estadounidense Mallory Geis y el nepalí Pur Bahadur Gurung. La búsqueda continúa para localizar a los últimos desaparecidos, aunque las posibilidades de encontrar supervivientes son prácticamente inexistentes después de varios días bajo condiciones extremas.
La empresa Elite Exped, fundada por el propio Purja, había confirmado horas antes el fallecimiento del alpinista mediante un comunicado en el que calificó la pérdida como una tragedia para toda la comunidad montañera. El Gobierno de Nepal y numerosas figuras del alpinismo internacional también trasladaron sus condolencias a la familia del escalador y al resto de víctimas.
Nirmal Purja, en la cima del Nanga Parbat.
El hombre que cambió el himalayismo
Purja, conocido mundialmente como Nimsdai, revolucionó el alpinismo en 2019 con el denominado Project Possible. Contra todo pronóstico logró ascender las catorce montañas de más de 8.000 metros del planeta en únicamente 189 días, pulverizando el anterior récord, una hazaña que dio la vuelta al mundo y fue llevada posteriormente a Netflix en el documental 14 Peaks: Nothing Is Impossible.
Su figura trascendió los logros deportivos. Exmilitar de las fuerzas especiales británicas y primer gurkha en ingresar en el prestigioso Special Boat Service, Purja defendía una nueva forma de afrontar el alpinismo de alta dificultad basada en una preparación física extrema, una logística muy planificada y una elevada capacidad de rescate en montaña. Participó en numerosas operaciones para salvar a otros escaladores atrapados en el Himalaya y fue considerado uno de los grandes referentes de la escalada moderna. Si bien, no estuvo exento de debate, ya que muchos vieron en él una violación del purismo de la alta montaña. Su proceder contradecía la concepción clásica de esta actividad deportiva.
También protagonizó una de las imágenes más icónicas del Everest al fotografiar la larga cola de montañeros esperando alcanzar la cima en 2019, una instantánea que reabrió el debate sobre la masificación de las grandes montañas.
Un gigante del Karakórum
El Broad Peak, situado en la región paquistaní de Gilgit-Baltistán, es la duodécima montaña más alta del mundo y uno de los ochomiles más exigentes del planeta. Su extensa arista cimera, de cerca de dos kilómetros de longitud, y la proximidad al K2 convierten esta montaña en uno de los grandes desafíos del Karakórum, una cordillera donde las avalanchas, los cambios bruscos de tiempo y la elevada altitud hacen que cualquier ascensión esté expuesta a riesgos permanentes.
La muerte de Purja supone una de las mayores pérdidas para el alpinismo internacional de los últimos años y deja un vacío difícil de llenar en una disciplina en la que pocos deportistas transformaron tanto la percepción de los límites humanos como él.