Actualizado hace 7 minutos
Las gafas inteligentes desarrolladas por la empresa de Mark Zuckerberg vuelven a estar en el centro del huracán por un grave problema de privacidad. Tras las recientes polémicas sobre los intentos por tapar la luz de aviso para grabar vídeos a escondidas, ahora ha surgido un fallo informático mucho más preocupante.
Varios propietarios han denunciado que sus dispositivos estaban grabando conversaciones cotidianas de forma totalmente autónoma y sin haber activado el asistente virtual.
Grabaciones fantasma sin comando de voz
Todo salió a la luz gracias a los testimonios compartidos en la plataforma Reddit. Un usuario afectado detalló que este inquietante suceso le había ocurrido hasta con tres pares de gafas diferentes abarcando modelos de segunda y tercera generación. Para que el asistente entre en funcionamiento es obligatorio pronunciar el comando de activación pero los afectados demostraron que los micrófonos registraban el audio sin decir la palabra mágica.
Lo más alarmante es que el error persistía incluso teniendo desactivada la opción de responder sin comando. Durante estas grabaciones fantasma los usuarios notaron que la luz blanca del dispositivo se encendía sola.
El susto fue mayúsculo cuando descubrieron en la aplicación oficial que esos audios estaban almacenados junto con sus transcripciones de texto completas. Al ser cuestionados por medios tecnológicos la compañía matriz reconoció el problema y aseguró haberlo solucionado mediante un parche de software. Sin embargo optaron por el silencio al ser preguntados por las causas exactas del fallo o por la cifra de dispositivos afectados a nivel mundial. Simplemente se limitaron a recordar que cualquier persona puede revisar o borrar su historial de registros de voz desde los ajustes.
El destino oculto de tus conversaciones
El verdadero peligro reside en el destino final de esas grabaciones no autorizadas. Estos archivos son enviados a trabajadores humanos ubicados en lugares como Kenia para ser escuchados y utilizados en el entrenamiento de inteligencia artificial. Esto provoca que conversaciones privadas captadas por accidente pueden terminar en oídos de revisores externos sin que el dueño sea consciente.
Este tipo de incidentes aumenta la desconfianza hacia los dispositivos portátiles de grabación. Hasta figuras del sector como Sam Altman han mostrado su rechazo frontal a las gafas con cámara.
Es por eso que la corporación ya ha lanzado modelos alternativos sin lente fotográfica mientras marcas competidoras como Nothing preparan sus propias propuestas buscando convencer a un público cada vez más receloso.