Bizkaia

Gogora identifica a otras cinco víctimas de la prisión franquista de Orduña

Desde la finalización de las exhumaciones se ha logrado poner nombre y apellidos a 36 personas de un total de 93 cuerpos recuperados
Imagen aérea de labores de exhumación en el cementerio de Orduña / Ayuntamiento Orduña

Gogora ya ha puesto nombre, apellido y lugar de origen a 36 cuerpos recuperados durante las tres campañas de exhumación llevadas a cabo, entre 2014 y 2024, en el cementerio de Orduña. Se trata de prisioneros de guerra o cautivos del campo de concentración abierto en julio de 1937 en las dependencias del antiguo colegio Padres Jesuitas que en octubre de 1939 se transformó en una prisión central del régimen franquista.

Los cinco últimos restos identificados corresponden con: Francisco Ávila Martínez, de Ontur (Albacete); Francisco Barquero Tejado, de Quintana de la Serena (Badajoz); Juan Carreras Calzado, de Hornachos (Badajoz); Antonio Corbacho Merino, de Alange (Badajoz); y Francisco Navarro Márquez, también de Hornachos (Badajoz).

La documentación existente y las identificaciones llevadas a cabo hasta la fecha muestran un patrón repetitivo en las víctimas de la Prisión Central de Orduña: la detención se produce, en la mayoría de los casos, una vez terminada la guerra, son trasladados lejos de sus lugares de origen, y mueren, víctimas de las condiciones inhumanas de las cárceles franquistas, en este caso del penal de Orduña (Bizkaia).

En el caso de esta prisión, se da la particularidad de que existe documentación en la que se detallan los nombres, apellidos y lugares de procedencia de las al menos 225 personas que, se conoce, fallecieron durante su periodo de reclusión, todos ellos varones y trasladados desde otras Comunidades Autónomas. Más de la mitad, 127 eran extremeños y a este extenso colectivo hay que sumar 41 procedentes de diferentes puntos de Castilla la Mancha (34 de Ciudad Real, 4 de Toledo y 3 de Albacete), 22 trasladados desde la prisión de Málaga, 7 de Tarragona y los 28 restantes eran naturales de otras provincias del Estado.

Aún hay 57 sin identificar

Una vez concluida la fase de exhumación en el cementerio, donde se recuperaron los restos de 93 personas, Gogora ha centrado y sigue centrando sus esfuerzos en las identificaciones genéticas. Las realizadas hasta la fecha llevan a deducir, que "los 57 restantes pertenecen a presos varones fallecidos entre marzo y junio de 1941, cuando se cerró definitivamente el penal", indican desde el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos.

Para poder llevar a cabo la identificación genética de los restos óseos es preciso contar con la muestra de ADN de algún familiar y hacer posible, así, efectuar el cotejo de ambas muestras y llegar a un resultado satisfactorio. Hay que recordar que Gogora tiene en su web toda la información dirigida a las personas que crean que un pariente suyo pudo morir en la Prisión Central de Orduña. El proceso a seguir es sencillo ya que solo se requiere una muestra de saliva, y el posterior análisis de muestras y cotejo no tiene coste alguno para la persona interesada.

El objetivo final es contribuir "a cicatrizar el sufrimiento de los familiares de las personas desaparecidas" mediante su localización e identificación para, después, entregar los restos sus descendientes. Es un proceso que "dignifica a la sociedad en su conjunto, al otorgar a estas víctimas el lugar que merecen en la memoria colectiva de la sociedad actual" subraya Gogora.

19/09/2026