Separar los residuos orgánicos en casa resulta cada vez más sencillo en Gernika-Lumo gracias al sistema de recogida selectiva implantado en la villa foral hace ya una década. Un total de 835 vecinos y vecinas están dadas de alta formalmente en el servicio de recogida de materia orgánica, de las cuales 726 han utilizado ya en alguna ocasión la máquina expendedora de bolsas compostables instalada en el edificio de la Kultur Etxea. Con estas cifras sobre la mesa, el Consistorio ha reafirmado su apuesta por facilitar a la ciudadanía la separación en origen y seguir incrementando las tasas de reciclaje municipal.
El despliegue del sistema arrancó en 2016 con la colocación en las calles de la localidad de los contenedores marrones cerrados, destinados exclusivamente a la materia orgánica. Para garantizar que estos restos puedan recibir un tratamiento adecuado en las plantas de compostaje sin generar impropios, resulta imprescindible depositarlos siempre dentro de bolsas compostables específicas. Por ello, el Ayuntamiento estableció desde el primer momento un modelo de reparto totalmente gratuito para los hogares.
La distribución doméstica se canaliza mediante la máquina dispensadora situada en la entrada de la biblioteca, en la planta baja de la Kultur Etxea, donde las personas registradas pueden retirar sus suministros. Para los grandes generadores, como comedores escolares o residencias de ancianos del municipio, la entrega se realiza mediante sacos de mayor formato a través de un canal directo de distribución.
Para blindar la continuidad del servicio sin coste para las familias, el Consistorio acaba de adjudicar un nuevo contrato de suministro para los próximos dos años. La previsión institucional es solicitar alrededor de 80.000 bolsas compostables anuales para mantener abastecida la máquina expendedora de la Kultur Etxea. Las personas que deseen sumarse al servicio solo deben darse de alta presencialmente en el Servicio de Atención Ciudadana (HAZ), donde se les facilitará el código de acceso necesario para el dispensador.
Un ahorro directo para las arcas municipales
Más allá del beneficio medioambiental, el equipo de gobierno recuerda que la recogida selectiva de materia orgánica se traduce en un alivio económico directo para el presupuesto local. Gestionar un kilo de residuo orgánico cuesta a las arcas municipales la mitad que tratar un kilo de basura mezclada depositada en el contenedor de resto.
"Separar correctamente los residuos orgánicos es una responsabilidad compartida, pero también una oportunidad para hacer más eficiente la gestión de los residuos. Cada bolsa que se deposita en el contenedor marrón contribuye a mejorar el tratamiento de la materia orgánica y, al mismo tiempo, permite reducir el coste de gestión de los residuos mezclados", señala el concejal de Medio Ambiente de Gernika-Lumo, Jon Lejarraga.