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En pleno corazón de Bizkaia, recortado contra el paisaje de Ziortza-Bolibar, el monasterio de Zenarruza mantiene abiertas sus puertas de par en par. La jornada del 20 de agosto no fue un día cualquiera en el calendario litúrgico: la comunidad celebró la festividad de San Bernardo de Claraval, gran impulsor y propagador de la orden cisterciense. Al frente de este enclave espiritual, el prior Antonio María Martín atiende con serenidad a los visitantes, recordando que, aunque el número de monjes haya disminuido con los años, la vida y la esencia de este enclave monumental siguen más vivas que nunca.
Desde que en 1988 la orden cisterciense asumiera el relevo tras la llegada de religiosos procedentes del monasterio navarro de La Oliva, Zenarruza ostenta el título de ser el único monasterio de monjes contemplativos de toda la Diócesis de Bilbao. Un remanso de silencio y devoción catalogado como Monumento Nacional de Euskadi.
Fe, tradición y la acogida al peregrino
Pese al significado de la fecha, la conmemoración de San Bernardo se vivía este mes de agosto en la intimidad del claustro plateresco —el único de este estilo en Bizkaia—. "Lo celebramos con una eucaristía y una comida un poco especial en la comunidad. Al ser pocos y tratarse de un día laborable, no esperamos demasiada feligresía", explica el prior. Y es que el gran fervor popular del verano se concentró días atrás, durante las festividades de la Asunción —titular de la parroquia— y San Roke, cuando el sonido del txistu acompañó en procesión a las imágenes hasta el templo.
Sin embargo, la actividad no cesa. Aunque la oración es el pilar central de la vida monástica, la acogida constituye su principal seña de identidad hacia el exterior. A través del templo, la hospedería, el albergue de peregrinos y la tienda, la comunidad atiende a cientos de personas que se acercan a lo largo del año. En pleno Camino de Santiago del Norte, la temporada alta se prolonga hasta la llegada del invierno.
"Este año están pasando menos peregrinos que en épocas anteriores, quizá debido a la situación internacional y al incremento de los precios", señala Antonio María Martín. El perfil del caminante es eminentemente europeo, con gran presencia de germanos y franceses que buscan refugio o un alto en la ruta por motivos diversos, desde el fervor religioso hasta el interés cultural. Para ellos, el prior imparte la tradicional bendición del peregrino tanto en francés como en inglés.
El resurgir del órgano más antiguo de Bizkaia
Tras la calma de agosto, septiembre traerá uno de los momentos más esperados del año con una nueva edición de Ziortzako Kontzertuak. Durante la segunda quincena del mes, la música volverá a inundar la colegiata gracias al emblemático órgano del coro.
Datado en 1686, se trata del órgano más antiguo de Bizkaia y de Euskadi, situándose además entre los más veteranos de todo el Estado. Junto al claustro, esta joya patrimonial volverá a cobrar vida para deleite de vecinos y visitantes, demostrando que Zenarruza sigue custodiando la historia sin dejar de mirar al presente.
Con la festividad de su fundador como telón de fondo, el mensaje del prior resuena con claridad: Zenarruza no es solo un tesoro arquitectónico, sino un refugio de espiritualidad y un espacio de encuentro accesible y abierto a todo el mundo.