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Frutas que puedes comer con piel: cuáles son y cómo lavarlas correctamente

Para las frutas con gran exposición a pesticidas, es recomendable sumergirlas en agua con bicarbonato
Variedad de frutas y verduras
Variedad de frutas y verduras / Magnific

Actualizado hace 21 minutos

Comer fruta con piel es una forma sencilla de aprovechar al máximo algunos de sus nutrientes y, en determinados casos, aumentar el consumo de fibra.

Sin embargo, antes de comerlo conviene lavarla correctamente, incluso cuando se tenga intención de pelarla.

La superficie puede contener tierra, microorganismos o residuos procedentes de su cultivo, transporte y manipulación.

Entre las frutas que habitualmente pueden consumirse con piel están las manzanas, las peras, las ciruelas, los melocotones, los albaricoques y las uvas. También es posible comer con piel frutas pequeñas como los arándanos, las fresas y las frambuesas, aunque su superficie y su textura hacen especialmente importante manipularlas con cuidado.

La manzana es uno de los ejemplos más conocidos. Su piel aporta fibra y contiene diversos compuestos vegetales. La pera, por su parte, tiene una piel perfectamente comestible cuando la fruta se ha lavado adecuadamente. En el caso de las ciruelas, melocotones y albaricoques, la piel también puede consumirse, aunque algunas personas prefieren retirarla por su textura.

Las uvas se comen habitualmente enteras, con piel y semillas. En frutas pequeñas como los frutos rojos, el lavado debe hacerse con delicadeza para evitar dañarlos y favorecer su deterioro.

Manzanas es una foto de archivo

Manzanas es una foto de archivo Pexels

Cómo lavar la fruta

Lo recomendable es lavarse las manos antes de manipular la fruta y enjuagar la fruta bajo el chorro de agua, frotando suavemente su superficie con las manos.

Para las frutas con gran exposición a pesticidas, es recomendable sumergirlas en agua con bicarbonato durante unos minutos y después aclarar.

En el caso de frutas con una superficie firme, como manzanas o peras, el frotado bajo el agua con bicarbonato ayuda a eliminar parte de la suciedad y pesticidas.

Hay que recordar que lavar la fruta no elimina necesariamente todos los residuos químicos ni todos los microorganismos, por lo que la higiene durante su manipulación sigue siendo importante. Además, si una fruta tiene moho o está muy deteriorada, es recomendable tirarla.

En definitiva, muchas frutas pueden consumirse con piel para aprovechar su fibra y otros componentes. La clave está en elegir fruta en buen estado y lavarla correctamente antes de comerla.

2026-09-17T13:57:37+02:00
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