Actualidad

Euskadi sufre su verano más cálido tras una oleada de noches tropicales

Hondarribia duplica su récord con 50 noches de sofoco e Igeldo suma más noches por encima de los 20 ºC que en seis veranos juntos, mientras Bizkaia se prepara para arrancar septiembre rozando los 42 °C
Fotos de la playa y el termometro del malecón de Zarautz para ilustrar la ola de calor que esta prevista para los próximos días. / Ruben Plaza

Pegar ojo en Euskadi ha sido este verano un lujo ártico, tal vez el único rincón del hemisferio norte donde se ha podido conciliar el sueño a pierna suelta. El verano meteorológico de 2026 concluye este lunes como el más cálido jamás registrado en la comunidad autónoma desde que existen mediciones oficiales, asfixiado por un fenómeno insólito: la persistencia implacable de las noches tropicales. El trimestre estival (junio, julio y agosto) cierra con los termómetros 3,1 °C por encima de la media climática de referencia (1991-2020), según certifica la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Un balance que pulveriza cualquier precedente histórico y consolida a los primeros ocho meses de 2026 como el periodo más caluroso de la serie, dando continuidad a una primavera que ya fue “extremadamente cálida” (+2,3 °C).

A diferencia de otras campañas estivales marcadas por picos puntuales de temperaturas máximas diurnas, el factor diferencial de este verano ha sido el sofocante calor nocturno y la falta constante de alivio durante las madrugadas. Las irrupciones continuadas de dorsales africanas generaron “cúpulas de calor” estancadas sobre la península y el Golfo de Bizkaia, impidiendo el refresco nocturno del aire, disparando el estrés térmico de la población y obligando al Gobierno Vasco a activar de forma anticipada su Plan de Calor.

Registros insólitos en el litoral y el interior

Las noches tropicales –aquellas en las que la temperatura mínima no desciende de los 20 °C–, habitualmente ligadas a episodios puntuales de viento del sur, se han instalado como la tónica dominante en Euskadi. La red de observatorios principales de la AEMET arroja balances sin precedentes en toda la geografía vasca.

En el litoral oriental, el observatorio de Hondarribia (Gipuzkoa) lideró este fenómeno al contabilizar 50 noches tropicales, lo que duplica su anterior récord histórico de 25 registrado en 2022. Esta cifra equivale a la suma de todas las noches tórridas de los tres veranos anteriores juntos. Además, durante el mes de julio, dos de cada tres noches superaron en este punto el umbral de los 20 °C. Siguiendo esta misma tendencia costera, Igeldo (Donostia) anotó 31 noches tropicales, un dato que iguala por sí solo la suma de todas las registradas en esta estación durante los seis veranos anteriores combinados. Por su parte, el observatorio de Loiu (Bilbao) registró 7 noches tropicales únicamente en el mes de junio. Con ello, superó en solo treinta días el acumulado de toda su serie histórica desde 1947, que sumaba 6 madrugadas tropicales a lo largo de 79 años de mediciones oficiales. Finalmente, Foronda (Gasteiz) sumó 3 noches tropicales; aunque la continentalidad de la llanada alavesa amortiguó el impacto en comparación con el litoral, supuso igualmente un comportamiento atípico e insólito para los estándares habituales del interior.

297 fallecimientos estimados por exceso de calor

Esta recarga térmica ininterrumpida ha impactado de lleno en la salud pública. Según estimaciones del Sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, 297 personas podrían haber fallecido en Euskadi por exceso de calor en lo que va de verano. No se trata de un recuento directo de defunciones reales, sino de una proyección estadística que compara la mortalidad registrada con la media histórica para actuar como alerta epidemiológica. El modelo refleja que el calor afectó en mayor medida a los sectores más vulnerables: el 92% de los decesos estimados corresponde a mayores de 65 años, concentrando el grupo de más de 85 años un total de 182 casos. Asimismo, se observa una asimetría por sexos, con 185 mujeres frente a 112 hombres.

La semana más crítica se situó entre el 22 y el 28 de junio, con 89 muertes proyectadas. De forma paralela, Osakidetza atendió de manera real a 67 personas por patologías directamente ligadas a las altas temperaturas. Por territorios, Bizkaia acumuló el mayor impacto absoluto, seguida de Gipuzkoa y Araba.

Sequía persistente pero contención en el monte

El balance pluviométrico ha acompañado este patrón térmico con un carácter marcadamente seco. La presencia continuada de altas presiones actuó como escudo frente a las borrascas atlánticas, agravando la sequía meteorológica, de forma especialmente acusada en Gipuzkoa tras un trimestre de escasísimas precipitaciones.

Como contrapunto positivo, Euskadi ha logrado esquivar la crisis de los grandes incendios forestales y cierra la campaña estival con un impacto mínimo en sus montes. Mientras en el conjunto del Estado se rozan las 264.656 hectáreas calcinadas según el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), la comunidad autónoma concluye el verano sin registrar un solo gran incendio (superior a 500 hectáreas). La rápida intervención de los retenes de las diputaciones forales, coordinados con las alertas de Euskalmet, ha permitido atajar más del 85% de los fuegos en fase de conato, situando a la CAV a la vanguardia de la contención forestal a nivel estatal.

Lejos de ofrecer un respiro, la llegada del otoño meteorológico vendrá acompañada de una potente irrupción de aire muy cálido que prolongará el sofoco en el arranque de septiembre. La entrada de esta dorsal atlántica disparará de nuevo los termómetros en la recta final de la semana, con máximas extraordinarias para las fechas que rozarán los 43 °C en puntos de Andalucía y alcanzarán cotas insólitas en la franja cantábrica.

Según la AEMET, los registros se situarán más de 10 °C por encima de los valores habituales para esta época del año en buena parte del mapa estatal, lo que mantendrá en niveles muy altos o extremos el riesgo de incendios forestales. El pico de este nuevo episodio tórrido se dejará sentir con especial virulencia en Bizkaia a partir del viernes, jornada en la que los pronósticos prevén que Bilbao alcance una máxima asfixiante de 42 °C. De este modo, la capital vizcaina y el resto del territorio encadenarán la tónica del trimestre estival sin margen para la transición otoñal.

31/08/2026