Vida y estilo

¡Estrés!: qué comer para reducirlo

Hay alimentos que son grandes aliados para favorecer la calma, mantener la energía y potenciar el buen funcionamiento del sistema nervioso cuando la vida no da un respiro
Legumbres, huevos, frutos secos... son grandes aliados. / Freepik

Cuando las preocupaciones se acumulan y el ritmo diario se vuelve especialmente exigente, el organismo necesita un mayor aporte de nutrientes que ayuden a sostener el equilibrio físico y emocional. Por ejemplo, estos alimentos son mano de santo frente al estrés:

Los brotes verdes

Canónigos, rúcula, espinaca baby y otras hojas tiernas son ingredientes ligeros, pero muy ricos en nutrientes, que resultan especialmente beneficiosos en épocas de tensión, ya que aportan ácido fólico, magnesio y antioxidantes, que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y ayudan al organismo a afrontar mejor el desgaste provocado por las preocupaciones

El ajo es un potente antioxidante. Freepik

El ajo

Tiene un alto contenido de compuestos de azufre que ayudan a aumentar los niveles de glutatión. Este antioxidante forma parte de la primera línea de defensa de tu cuerpo contra el estrés. Los estudios en animales sugieren que el ajo ayuda a combatir el estrés y a reducir los síntomas de ansiedad y depresión. Sin embargo, se necesita más investigación en humanos.

Huevos

A menudo se hace referencia a los huevos como el multivitamínico de la naturaleza por su impresionante perfil de nutrientes. Los huevos enteros están repletos de vitaminas, minerales, aminoácidos y antioxidantes necesarios para una respuesta saludable al estrés. Los huevos enteros son especialmente ricos en colina, un nutriente que sólo se encuentra en grandes cantidades en unos pocos alimentos. Se ha demostrado que la colina desempeña un papel importante en la salud del cerebro y puede proteger contra el estrés.

Los garbanzos ayudan a generar neurotransmisores que regulan el estado de ánimo. Freepik

Los garbanzos

Están repletos de vitaminas y minerales que combaten el estrés, como el magnesio, el potasio, las vitaminas B, el zinc, el selenio, el manganeso y el cobre. Estas deliciosas legumbres también son ricas en L-triptófano, que tu cuerpo necesita para producir neurotransmisores que regulan el estado de ánimo.

Pescado graso

Los pescados como la caballa, el arenque, el salmón y las sardinas son increíblemente ricos en grasas omega-3 y vitamina D, nutrientes que han demostrado ayudar a reducir los niveles de estrés y mejorar el estado de ánimo. Los omega-3 son esenciales para la salud del cerebro y el estado de ánimo, sino que también pueden ayudar a tu cuerpo a manejar el estrés.

Frutos secos

Almendras, nueces y avellanas destacan su riqueza en magnesio, un mineral fundamental para la relajación muscular y el equilibrio nervioso. El estrés prolongado tiende a agotar las reservas de este nutriente, lo que favorece la irritabilidad o sensación de agotamiento, y consumir un pequeño puñado al día ayuda a reponerlo.

Semillas de girasol

Son una rica fuente de vitamina E. Esta vitamina liposoluble actúa como un potente antioxidante y es esencial para la salud mental. Una baja ingesta de este nutriente se asocia a la alteración del estado de ánimo y a la depresión. Las semillas de girasol también tienen un alto contenido en otros nutrientes que reducen el estrés, como el magnesio, el manganeso, el selenio, el zinc, las vitaminas del grupo B y el cobre.

El plátano

Esta fruta es conocida por su contenido en potasio, pero también destaca por su aporte de vitamina B6, necesaria para la producción de neurotransmisores que influyen en el estado de ánimo. Además, contiene triptófano, un aminoácido que participa en la síntesis de serotonina, relacionada con la sensación de bienestar. Y su mezcla de hidratos de carbono naturales y micronutrientes resulta un chute de energía.

Té de manzanilla

La manzanilla es una hierba medicinal que se ha utilizado desde la antigüedad como reductor natural del estrés. Se ha demostrado que su té y su extracto favorecen un sueño reparador y reducen los síntomas de la ansiedad y la depresión.

Y mejor evitar...

El café en exceso, porque puede intensificar alguno de los síntomas asociados al nerviosismo. Consumido en grandes cantidades, el café incrementa la sensación de inquietud, acelera el ritmo cardíaco y dificulta el descanso nocturno, lo que acaba agrandando el cansancio y la irritabilidad al día siguiente.

El alcohol. Puede parecer que ayuda a relajarse después de un día complicado, pero su efecto es solo momentáneo. En realidad, interfiere en los mecanismos naturales de regulación del sistema nervioso y altera la calidad del sueño, impidiendo un descanso realmente reparador. Por si esto fuera poco, su consumo habitual favorece la deshidratación y puede aumentar bastante la sensación de fatiga física y mental.

25/04/2026