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El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha llamado a estar "ojo avizor" ante los grupos disidentes de la izquierda abertzale tras la detención de dos personas el pasado sábado en Irun por presunto terrorismo. El dirigente jeltzale ha expresado su preocupación por estos arrestos y ha advertido de que algunos sectores de ese entorno están «en plena efervescencia».
En una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, Esteban ha reconocido que está "algo preocupado", aunque ha pedido esperar a que se esclarezca lo ocurrido. Según ha señalado, los detenidos tenían "un material posiblemente relacionado con actividades violentas".
"Siempre puede haber algún grupo de nostálgicos. Desde luego, tenemos que poner también una mirada estrecha y de detalle a ver qué es lo que ha ocurrido", ha manifestado. El presidente del PNV espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el caso.
Esteban ha señalado que los arrestados tenían documentación con seguimientos a agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado y posibles zulos. A su juicio, ese material "no es algo que cualquier ciudadano lleve, sino que tiene que haber una intencionalidad detrás".
Una "absoluta minoría"
Pese a su preocupación, el líder jeltzale considera que se trataría de "una absoluta minoría". No obstante, ha insistido en mantener la atención sobre los sectores disidentes de la izquierda abertzale por la actividad que aprecia en algunos de ellos.
"Siempre hay nostálgicos, pero desde luego, estemos muy atentos a todo esto. Algunos sectores en ese mundo, unos cuantos, están en efervescencia. Por lo tanto yo creo que no tenemos que perder la vista tampoco de ahí", ha afirmado.
Quince años sin el terrorismo de ETA
Esteban también ha celebrado que se hayan cumplido 15 años desde el fin de la violencia de ETA. El presidente del PNV ha recordado aquella etapa, marcada por los asesinatos, las extorsiones y la agitación en las calles, y ha subrayado que "afortunadamente, todo aquello quedó atrás".
En este sentido, ha defendido que "hay que celebrar y estar contentos por haber dejado esa etapa violenta atrás", aunque ha advertido de que todavía observa "algunos tics" y "algunos ramalazos". Su deseo, ha explicado, es que se limiten a "gestos de algún nostálgico", si bien ha reconocido que también le preocupan. El dirigente jeltzale ha señalado que persisten "tics todavía de presión social" en algunas zonas de Euskadi, aunque ha remarcado que "afortunadamente nada de violencia". También ha reconocido que quedan heridas por cerrar.