Actualizado hace 2 minutos
Euskal Selekzioa ganó este miércoles de madrugada el primer oro de su historia en un Campeonato del Mundo de Pelota Vasca, organizado por la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV). Un día para guardar en la memoria.
Xabier Barandika y Unai Lekerika inscriben su nombre en la historia. Los gernikarras tocaron la gloria para la tricolor ante los hermanos Johan y Gorka Sorozabal –de Biarritz, pero que defienden los colores de Estados Unidos–. Amigos desde la infancia, compañeros de piso cuando jugaron en Miami, pareja desde que estaban en su etapa de formación, cierran el círculo con un triunfo que estará presente en la enciclopedia de la pelota. Son los primeros campeones mundiales de Euskal Selekzioa. El primer paso era la oficialidad; ahora, el sueño tiene color dorado.
En un primer joko apretado, el zaguero hizo mucho daño con su derecha y apenas sumó errores, mostrándose muy seguro; mientras que su compañero, de dulce desde el verano, estuvo soberbio. Reboteó mucho mejor que su rival y eso vale su peso en oro en un frontón como el del Real de San Carlos, con rebote de cristal. Se llevaron el gato al agua por 8-15.
La resurrección de EE.UU.
En el segundo, Barandika y Lekerika dominaron desde el inicio con ventaja en el luminoso (0-4 y 2-6). La misma tónica. Experiencia y oficio. Sin embargo, a partir de entonces, los errores les pasaron factura. Tacada de siete tantos para los norteamericanos. Cambio de cara total. Del agua al vino. El mar de dudas del inicio dio paso a una sensación de dominio de los Sorozabal. Parcial de 13-4 para llevar la final del Mundial al desempate.
El desempate
El tercer set no fue apto para cardíacos. Tensión a raudales. Un cortadón de Johan inició las hostilidades. Empataron los vascos. El 1-2 fue un saque de Barandika que impactó a la vuelta de la pared izquierda en la espalda del delantero lapurtarra, el cual tuvo que retirarse a los vestuarios. Sumó una escapada fuera para encarrilar el camino para la tricolor (1-3). Nada más lejos de la realidad. El 4-3 fue un error de Xabier en un tanto durísimo. A partir del 4 iguales, los vascos recuperaron el olfato y se fueron directos al décimo cartón, que certificó la primera presea dorada de Euskadi. Un par de errores de Johan y otro de Gorka, que se trastabilló al alcanzar un pelotazo, abrieron la brecha necesaria para construir el triunfo final.
Barandika y Lekerika (Euskal Selekzioa) se enfrentan a Johan y Gorka Sorozabal (Estados Unidos) en la final del Mundial de cesta punta por parejas.
"Ellos estaban cómodos con la pelota viva en el primer set, pero nosotros teníamos un punto más. En el segundo, se nos ha roto y ellos se han venido arriba. Sin embargo, hemos sabido luchar y defender. Lekerika ha estado como un jabato en la zaga", reflexionó Barandika al término del encuentro, con una visible emoción debida a la dureza del partido y la importancia de una conquista histórica, de la que también fueron partícipes Diego Beaskoetxea (seleccionador) y Eñaut Urreisti e Ion Ibarluzea (suplentes).