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Cinco centros educativos de la comarca Oarsoaldea llevan un curso trabajando en el proyecto 50/50, que promueve el uso responsable del agua y la energía, han compartido sus experiencias en un acto de reconocimiento. Karmengo Ama Ikastetxea, Elizalde Herri Eskola, Lezo Herri Eskola, Cristóbal Gamón Ikastetxea y Bizarain Ikastola participan en esta iniciativa.
Durante el encuentro, el alumnado presentó las actividades desarrolladas, las medidas puestas en marcha y los aprendizajes adquiridos a lo largo del curso. Para ello, cada centro constituyó un equipo energético en el que el alumnado trabajó junto al profesorado, el personal de conserjería y otros integrantes de la comunidad educativa.
Estos grupos analizaron cómo se consume el agua y la energía en las instalaciones escolares, identificaron hábitos que pueden mejorarse y plantearon medidas para reducir el gasto de recursos. El objetivo es que los estudiantes comprendan cómo influyen las decisiones cotidianas en el consumo y se conviertan en agentes activos del cambio.
Agua y energía
Entre las prácticas impulsadas figuran el aprovechamiento de la luz natural y la comprobación de que las luces y los aparatos eléctricos queden apagados durante los recreos, los fines de semana y las vacaciones. También se trabaja en la ventilación adecuada de las aulas, procurando que no supere los cinco minutos por sesión para evitar pérdidas innecesarias de calor.
El uso de la calefacción y del agua también ocupa un lugar destacado. Las medidas incluyen utilizar únicamente los radiadores necesarios, regular la temperatura de las duchas, reducir su duración y mantener los grifos abiertos solo el tiempo imprescindible.
La sensibilización es otro de los componentes del proyecto. Los centros desarrollaron campañas informativas, tanto orales como mediante carteles, para dar a conocer las iniciativas, recordar las pautas de ahorro y comunicar posibles problemas relacionados con el consumo.
Detectar averías
Además, los equipos energéticos contribuyen a detectar averías o deficiencias que pueden dificultar el ahorro previsto, como fallos en los termostatos o problemas en la gestión de las calderas. Identificar estas situaciones permite plantear soluciones y mejorar el funcionamiento de las instalaciones.
Durante el acto, el propio alumnado explicó el trabajo realizado en sus respectivos centros y compartieron las experiencias acumuladas durante el curso. El siguiente paso será trasladar a los hogares y a la vida cotidiana los conocimientos adquiridos durante el curso.
Asimismo, el encuentro reunió a representantes institucionales y personal técnico de los aAuntamientos de Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia, así como a miembros de las comunidades educativas. También participaron responsables de Oarsoaldea, la Diputación Foral de Gipuzkoa y la consultora ambiental Arazi, junto al alcalde de Pasaia, Teo Alberro, y el concejal de Medio Ambiente, Iraitz Pazos