Vida y estilo

Enara Garmendia: “Parece que en la literatura no existen los preservativos...”

Ambientada en unas colonias de verano en Euskal Herria, la autora guipuzcoana da forma a una lectura fresca e ideal para la época estival con la intención de ofrecer referentes de relaciones afectivas y sexuales basadas en el respeto, la comunicación y la
Enara Garmendia ha publicado ‘Ezagutu zintudanean’. / Cedida

Todos hemos conocido alguna vez en nuestra vida a personas que marcan un antes y un después. Esa es la historia que la escritora guipuzcoana Enara Garmendia refleja en su novela Ezagutu zintudanean. Dicho romance juvenil en euskera es un friends to lovers que apuesta por las relaciones sanas, y tiene como uno de sus objetivos llenar el vacío de este género en la literatura vasca.

Ezagutu zintudanean es un romance juvenil en euskera. ¿Cómo cree que influye la literatura en los jóvenes a la hora de mantener relaciones sanas?

Por una parte, en euskera no hay literatura romántica, en general. Y literatura juvenil, menos. Por la otra, los jóvenes sí que consumen literatura romántica, pero lo hacen en castellano o en inglés. Dentro de que algunos traten relaciones sanas, en euskera no tienen ejemplos, ni buenos ni malos. En español sí que se leen muchos libros con relaciones tóxicas. Entonces, este libro es un intento de aplacar ambas cosas. Por una parte, que tengan algo que leer en euskera de esto que les gusta, porque al final, si lo leen en otros idiomas, es porque les gusta. Y luego, una vez existe, que sean ejemplos buenos y sanos.

De hecho, aborda también la sexualidad planteando estas “relaciones sanas, construidas desde el respeto entre los personajes”.

Sí, eso es. Hay muchísima comunicación entre los personajes durante las relaciones sexuales que aparecen. Incluso cuando la relación entre ellos se está construyendo, hay muchísima comunicación. Aparte de eso, de que sea una relación sana, hemos -junto con mi editora- hecho hincapié en que las relaciones sexuales sean con protección. Muchas veces es algo que en la literatura desaparece, como si no existiesen los preservativos... Y nos pareció importante mencionarlo también.

Portada de ‘Ezagutu zintudanean. Cedida

El auge de este género ha ocasionado un movimiento imparable en otras lenguas, ¿siente que la literatura, en general, en euskera recibe la atención que se merece?

Sí, yo creo que sí. En parte, puede ser falta nuestra, el hecho de que no haya muchas opciones... Al final, hay menos gente que habla en euskera, no tenemos las mismas oportunidades que la gente que publica en otros idiomas... Pero, luego, sí que creo que hay veces en las que sí se le da más prioridad a los libros en otros idiomas, no sé exactamente por qué...

La historia de June y Markel transcurre en dos semanas, en unas colonias de verano en Navarra. ¿Qué le inspiró a ambientarla en Euskal Herria?

La historia ocurre en Navarra, yo soy de Gipuzkoa. En esa zona, solía haber muchos campamentos de verano. Siempre los he relacionado, tanto de niña como de adolescente. Creo que tienen como una magia especial. Yo conocía en Navarra pueblitos pequeños: Beire -que es el que elegí para esta novela-, Aibar... Para la gente que sí ha estado y los ha vivido, es algo que te transporta enseguida. Detalles que sí aparecen en el libro como la mezcla de olores entre las pulseras de citronela y la crema de sol, por ejemplo... Son cosas que te transportan a esos sitios, quería reflejar un poquito eso.

Ha sido una ávida lectora desde niña. De hecho, comenzó a escribir relatos cortos a los ocho años. ¿Ha escrito la historia que le hubiera gustado leer en su momento?

Sí, sobre todo, porque yo sí que leía en euskera. Pero sí es verdad que romance, como tal, no había. Entonces, yo leía en otros idiomas o leía otro tipo de libros en euskera. Y sí, uno de los objetivos era ese, el escribir algo que yo hubiese leído a gusto cuando era más joven.

Pese a catalogarse de dicha forma, también hay adultos que están familiarizados con el género y disfrutan con él. ¿Su intención es derribar prejuicios?

Sí, en este libro, la diferencia principal es que los protagonistas son menores de edad, pero -por lo demás- la historia de romance puede ser leída por gente de edades distintas. Dependerá de cada persona, yo sí que leo romances y thriller que son para jóvenes, o jóvenes adultos. Y los disfruto muchísimo. Entonces, sí, yo creo que sí existe esa posibilidad.

Cada vez se hacen más portadas con IA, este no es el caso. ¿Qué opina de su uso en los libros?

No solo es ese el problema, es que han empezado a salir libros enteros escritos con inteligencia artificial. Tanto la gente que autopublica como la que trabajamos con editoriales tenemos en cuenta y valoramos que al público se le está pidiendo un dinero a cambio del producto que se le está vendiendo. Personalmente, me parece muy mal emplear la IA. Esta portada, trabajada con diferentes ideas, la ha hecho Ivan Landa, que es un artista increíble. Habiendo tanta gente con talento, utilizar la inteligencia artificial -que al final roba los trabajos de esa gente- a mí me parece muy mal.

¿Qué expectativa tiene de cara al futuro en el mundo editorial?

No hemos firmado todavía, pero sí que va a haber una serie para niños que vamos a sacar el año que viene, también con Ivan (Landa). Depende de la acogida que tenga este libro, a mí sí que me gustaría (escribir una serie). La protagonista tiene dos amigos que van con ella de campamento, y me gustaría desarrollar nuevas historias de ellos.

25/07/2026