El sector primario vasco sigue incorporando iniciativas emprendedoras que contribuirán a dar continuidad a la actividad agrícola y ganadera en Euskadi. Así, este año 29 nuevos proyectos han iniciado su proceso de instalación en el territorio, reforzando el tejido productivo rural y la producción de alimentos de proximidad en la CAV.
Impulsadas en el marco del programa Gaztenek y tuteladas por la cooperativa Lursail, las nuevas explotaciones fomentarán el relevo generacional en el sector y proveerán al consumidor de leche, carne, miel, queso, frutas, verduras e incluso té y plantas acuáticas mediante canales de comercialización de cercanía.
Más hombres que mujeres
Los proyectos están liderados por personas de entre 19 y 43 años, con una edad media de 31. Tres de cada cuatro están impulsados por hombres (22, un 75,9%) y apenas uno de cada cuatro por mujeres (7, el 24,1%).
Se trata de perfiles diversos, algunos procedentes de negocios familiares y otros que acceden por primera vez al sector aunque la continuidad de la actividad es la principal vía de acceso. Del total, 18 proyectos (62,1%) corresponden a personas que desarrollan nuevas líneas de negocio y toman el relevo en explotaciones ya existentes, mientras que 11 (37,9%) impulsan nuevas explotaciones.
Circuitos cortos
Por su parte, la ganadería es la actividad predominante con 17 proyectos (58,6%), frente a 12 agrícolas (41,4%). Dentro de la agricultura, sobresale la producción hortícola, que representa la mitad de las explotaciones agrícolas, junto con iniciativas dedicadas a la fruticultura, la viticultura, los cultivos extensivos y nuevas producciones como el té o las plantas autóctonas acuáticas, que amplían el abanico de actividades y reflejan la creciente diversificación del sector.
Otra de las tendencias que se consolida entre los nuevos proyectos es la apuesta por la comercialización en circuitos cortos. La mayoría de las iniciativas optan directamente por acercar sus productos a la persona consumidora mediante venta directa, mercados locales, comercios especializados o cooperativas agroalimentarias, un modelo que fortalece el vínculo entre el sector primario y el territorio y permite generar un mayor valor añadido para las explotaciones.
Por territorios
La distribución territorial también muestra la diversidad del emprendimiento agrario vasco. Del total de proyectos, 12 se desarrollarán en Bizkaia, nueve en Gipuzkoa y ocho en Araba, cada uno con características propias tanto en el perfil de las personas emprendedoras como en las actividades productivas y los modelos de explotación.
Bizkaia concentra el mayor número de nuevas iniciativas y destaca por la diversificación de su producción, el peso de la agricultura ecológica y la apuesta por la comercialización de proximidad.
Gipuzkoa presenta el reparto más equilibrado de los tres territorios, tanto en el perfil de las personas como en el tipo de explotaciones y actividades. En esta distribución conviven el relevo generacional y las nuevas iniciativas empresariales, así como las actividades agrícolas y ganaderas.
Con una actividad claramente orientada a la ganadería, Araba reúne el perfil emprendedor más joven de Euskadi y es el territorio donde el relevo generacional tiene mayor protagonismo. Este año contará con proyectos promovidos por personas de entre 19 y 33 años, siete hombres y una mujer.