Actualizado hace 10 minutos
El tablero político vuelve a agitarse ante la inminente convocatoria electoral del 29 de noviembre y desde las filas jeltzales el mensaje hacia La Moncloa no deja resquicio a la especulación. El PNV no otorgará cheques en blanco si Pedro Sánchez necesita de nuevo su concurso parlamentario para reeditar mandato tras el paso por las urnas. Así lo ha fijado con nitidez la portavoz y también candidata del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados, Maribel Vaquero, quien ha advertido de que su formación será "mucho más exigente" a la hora de negociar cualquier hipotético respaldo en la próxima legislatura. "Creemos que la palabra dada hay que cumplirla", ha remarcado la dirigente nacionalista durante una entrevista en Onda Vasca, trazando las coordenadas de una relación que, si bien arroja un saldo pragmático, evidencia ya una ostensible fatiga ante los reiterados retrasos en los compromisos adquiridos.
En el balance de la legislatura que ahora encalla, Vaquero ha cifrado en torno al 75% el grado de cumplimiento del acuerdo de investidura suscrito en su día con los socialistas. Un porcentaje que califica como estimable pero a todas luces insuficiente: "Está bien, pero todavía han quedado temas pendientes", ha subrayado en alusión directa al calendario de transferencias estatutarias pendiente de culminar. Para la portavoz en Madrid, culminar los traspasos a Euskadi es estrictamente una cuestión de "voluntad política", si bien ha admitido con crudeza no ser "la más confiada en este sentido". La diputada ha censurado además la asimetría de un Ejecutivo que encuentra resortes de urgencia cuando le aprieta el calendario mientras aparca acuerdos nucleares para el autogobierno: "Si tenemos ahora voluntad política para llevar decretos leyes a la Diputación Permanente, ¿por qué no tenemos la misma para temas que ni siquiera requerirían rango de ley?".
Línea roja a PP y Vox y reproche competencial a EH Bildu
Frente al horizonte de una mayoría alternativa, la portavoz jeltzale ha despejado cualquier duda sobre hipotéticas componendas con la derecha española: el PNV no va a "estar con PP-Vox en ningún momento". Una línea roja innegociable que, según ha aseverado, tienen clara tanto Alberto Núñez Feijóo como Santiago Abascal. Vaquero ha alertado de que la eventual llegada a La Moncloa de estas dos fuerzas constituiría "un retroceso y una involución" de gravísimas consecuencias, especialmente para el autogobierno vasco. Es precisamente esa amenaza la que hace indispensable la presencia de un PNV con "un grupo fuerte" en la Cámara Baja, erigiéndose en el único baluarte institucional capaz de defender y blindar las competencias de Euskadi frente a pulsiones recentralizadoras.
En este terreno, Vaquero ha marcado distancias de forma rotunda con EH Bildu, reprochando a la coalición soberanista haber supeditado el blindaje competencial a consideraciones partidistas. A su juicio, la formación abertzale ha evidenciado en iniciativas clave que "prima otros intereses en lugar de defender el autogobierno vasco", citando como ejemplo paradigmático la Ley de Vivienda de 2023. Vaquero ha afeado a Bildu haber permitido que desde Madrid se legisle sobre una materia que es competencia autonómica exclusiva: "El Tribunal Constitucional podrá decir que los artículos se ajustan al ámbito competencial, pero si ahora viene el PP con Vox y quieren cambiar el articulado de vivienda, ¿qué va a alegar Bildu cuando no alegó que la competencia era propia?".
El "punch electoral" de Sánchez y el abuso del decreto ley
El análisis de Vaquero sobre el precipitado adelanto electoral señala directamente al cálculo táctico de La Moncloa. A su entender, Pedro Sánchez "ha aprovechado el desahucio de Maricarmen y el tema de vivienda" para convocar comicios a la medida de sus conveniencias, al percibir que este debate le otorgaba un "mayor punch electoral" frente a los populares. Sin embargo, la portavoz ha recordado que el balance gubernamental en ocho años se reduce a una ley cuyas carencias se pagan hoy, con la oferta habitual desplazada al alquiler de temporada.
A ello ha sumado la crítica por recurrir a la Diputación Permanente mediante decretos leyes ómnibus —como el de la función social o la prórroga indefinida de alquileres, introducida "por la puerta de atrás"— para rentabilizarlas en campaña electoral sin trámite parlamentario ni opción a enmiendas: "Es una vía legal, evidentemente, pero introduce un elemento más del que se aprovecha en campaña".
Respecto a la arena catalana, Vaquero ha encuadrado el alejamiento de Junts en la convicción de que los socialistas "no han sido fieles al compromiso adquirido". Por contra, ha defendido la ley de amnistía como una "buena noticia" indiscutible porque "preguntar a la ciudadanía no es un delito" y la política "nunca debió judicializarse de esta manera".
Finalmente, la portavoz ha lanzado una severa advertencia ante la "cultura de barro" y la crispación que asola el Congreso, donde se trata al adversario como un enemigo y el enfrentamiento se traslada a la sociedad. Frente a ese fango, ha defendido el diálogo y la firmeza sin perder el respeto: "Se puede ser muy contundente y muy respetuosa intentando defender lo propio, pero hay que hacerlo con respeto para alcanzar acuerdos".